La Universidad Nacional Autónoma de México sufrió un ataque masivo a uno de sus procesos más relevantes que es el de admisión a la licenciatura. La UNAM es víctima junto con miles de aspirantes que de buena manera concursaron para obtener un lugar en la institución.
Esto revela la disposición de jóvenes y/o familias para hacer trampa faltando a toda ética como algo normal, sin compromiso real con la educación. También da cuenta de una parte de la sociedad conformada por individuos y grupos dispuestos a hacer negocio violando reglas y prácticas institucionales, saltándose todo tipo de disposiciones, normas y leyes.
Asimismo, se expuso de manera cruda la vulnerabilidad de las sociedades ante el desarrollo tecnológico que, como todo avance, puede ser utilizado para bien o para mal. La IA afecta ya a la economía y al empleo, a la seguridad de instituciones financieras, a la educación (su uso falto de ética en tareas escolares e investigaciones), a la cultura, al desarrollo del pensamiento.
La dependencia de pantallas, tabletas, IA y redes que vive la “generación del Tik Tok” acentúa sus efectos nocivos. Expertos como Julián de Zubiría o José Antonio Marina señalan que: “Se está formando a una generación para que vea videos cortos y piense poco… aumentará la desigualdad social. Los hijos de ricos leerán textos profundos y complejos, y los de pobres leerán poco y muy mal”. “Hay una crisis absoluta de argumentación porque estamos perdiendo la capacidad lectora y nos hemos acostumbrado a los mensajes cortos”. “No estamos formando el pensamiento crítico, clave en la democracia”. El rechazo a la lectura profunda y la adicción a la dopamina deterioran la capacidad de pensamiento abstracto y, al final, la irrupción de la IA permitirá que quien controle el algoritmo controle todo.
Regresando, es importante defender a la UNAM y a los aspirantes que jugaron limpio. Una intención loable de ampliar oportunidades de acceso fue atacada por el uso abusivo de la IA por gente sin compromiso social. Una expresión más de la “normalidad” con que se vive la corrupción, la impunidad y la coexistencia con el crimen organizado.
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