Culiacán, Sin.- La imagen fue realmente conmovedora. Horas después de haber dado a luz a su hijita, desde una habitación de hospital, la gobernadora de Sinaloa sostuvo una reunión vía Zoom, con su gabinete. Seguramente sus asesores tuvieron la genial idea de utilizar esta absurda puesta en escena para enviar el mensaje de que Sinaloa no se detiene, aun con la ausencia de su titular del Ejecutivo. Intentan decir que existe total gobernabilidad y que todo funciona de maravilla. Pero no es así.
La gobernadora interina solicitó permiso por maternidad. Pero el secretario general de Gobierno no puede asumir como encargado de la oficina del Poder Ejecutivo estatal, porque dicha secretaría se encuentra acéfala y solo tiene a un encargado del despacho. En consecuencia, durante este mes, y en los dos meses anteriores, el ahora exgobernador continuará dando sus instrucciones también vía Zoom.
En Mazatlán, la presidenta municipal dejó el cargo para inscribirse como aspirante a la gubernatura. Nombró a una interina, y ésta, al ser entrevistada, señaló que “a partir de mañana se pondría a estudiar sobre los asuntos de Mazatlán”. La nueva alcaldesa interina admitió que no sabe nada de nada, pero vía Zoom acatará las instrucciones que reciba de parte de la alcaldesa con licencia.
En Culiacán también existe un gobierno interino. El ahora exalcalde es uno de los 10 reclamados por la justicia de Estados Unidos por su probable complicidad con el crimen organizado. Pero en la alcaldía todo sigue igual: las mismas personas, las mismas deficiencias administrativas, las mismas corrupciones. Dicen que el extitular ahora gobierna via Zoom. En el municipio de Ahome también gobierna un interino.
En el Congreso de Sinaloa, casi 25% de los diputados titulares han pedido licencia al cargo y llamaron a sus respectivos suplentes. Se ha tenido que renovar la estructura del Congreso, los grupos parlamentarios y las diversas comisiones internas, para incorporar a suplentes que no tienen idea sobre el funcionamiento del Poder Legislativo.
En Sinaloa hoy se gobierna vía Zoom y con suplentes improvisados. Por eso no existe gobernabilidad, los problemas se agravan, la inseguridad pública sigue y el deterioro económico no se detiene. Los montajes institucionales, las declaraciones espontáneas, y los gobiernos de oropel y cartón, no sirven para impulsar el desarrollo y el avance social. Sinaloa se está jodiendo con preocupante rapidez porque carece de gobiernos de verdad.
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