Culiacán, Sin.- Ser candidato de Morena ya no asegura a nadie el triunfo electoral. Las circunstancias se modificaron radicalmente. Pero al interior de este partido olvidan que el poder no es para siempre. No se han ocupado en hacer gobiernos eficientes ni en tener cuadros políticos y administrativos con mejor nivel de preparación. Esta falta les estará costando muy caro.
Un total de 277 aspirantes se registraron ante la Comisión Nacional de Elecciones de ese partido para ser aspirantes a tan solo 17 gubernaturas en disputa. La guerra interna está desatada, y ya se incuba una fuerte crisis política interna. El resultado será: conflicto, más conflicto y mucho conflicto. Ante la ausencia de árbitro político u oficial, los grupos se harán pedazos entre sí.
No se percatan de que la mayoría de las encuestas registran una caída de Morena en la referencia electoral. Nada catastrófico por ahora, pero si continúa una baja de aquí a las elecciones, no se presagia nada bueno para el partido oficial. Aún no hay tormenta, pero ya se observan crecientes nubarrones.
Diversos factores influirán sobre el escenario. La economía nacional está en claro proceso de deterioro y parece imparable. La inseguridad pública afecta a múltiples regiones del país, y las empresas y las familias ya no aguantan la situación. Pese a dar prioridad a la política social, ésta no ha logrado traducirse en bienestar y en una mejor calidad de vida para los mexicanos. Además, es creciente la desconfianza empresarial hacia las acciones de gobierno. La inversión privada va en caída.
Pero otro factor que siendo local se convirtió en nacional, es el caso Rocha Moya. Éste está influyendo fuertemente en el escenario electoral de todo el país. Hace ver totalmente inoperantes a las autoridades; expone la posible vinculación oficial con grupos del narco; revela múltiples casos de corrupción gubernamental, y destaca la incapacidad de las instituciones de gobierno para lograr la necesaria gobernabilidad en el país.
El 2027 será complicado para los candidatos de Morena. Quienes hoy son aspirantes a gobernar, deberían pensarlo seriamente. La marca Morena ya no será suficiente. Tampoco la estructura oficial a su favor. Muchos mexicanos están decepcionados, irritados e inconformes con el gobierno. Y si eso no fuera suficiente, existe el peligro de que EU muy pronto califique a Morena como narcopartido. Ya está en operación su afilada espada de Damócles.
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