Culiacán, Sin.
“Un gran Poder conlleva una gran responsabilidad”. El tío Ben a Peter Parker. El hombre araña
La Copa Mundial de Futbol movió a todo México. No era para menos. Es el evento deportivo más visto en el mundo. La presidenta Sheinbaum vivía su propia euforia en el Fan Fest hasta que una llamada le canceló la sonrisa del rostro.
Después, en las transmisiones se veía a la Presidenta con una preocupación en el rostro y revisando su celular de manera constante y contestando mensajes.
¿Acaso sería que le informaban que el contingente negro logró burlar el cerco policial y llegó hasta la puerta 8 del Estadio Azteca justo en los momentos en los que se celebraba la inauguración.
Lo cierto es que el Mundial de Futbol Mexico 2026, esta vez no fue un momento de alivio para todo un país que vive su nueva desgracia y no provocado por un terremoto como en 1986, sino por la resistencia de un gobierno a atender sus añejas demandas.
El mundial de futbol México 86 le dio un respiro y un momento de alegría a la gente y al gobierno un aumento de popularidad.
En esta ocasión, el mundial no solo mostró la tragedia que viven sectores de la población mexicana, sino también mostró el fracaso de la diplomacia mexicana.
En esta ocasión, el desaire de mandatarios para estar presente en la ceremonia inaugural fue notaría. De entrada no juntó a los tres mandatarios de los países sede del mundial y también socios comerciales dentro del TMEC.
Es más, no vino el Presidente de Sudáfrica cuyo equipo abrió la justa futbolera en su encuentro contra el equipo Mexicano. Esa ya es una mala señal porque había confirmado su asistencia y luego la canceló. La presidente Sheinbuam dijo que fue por cuestiones de su propia agenda.
Pero insistimos, tampoco estuvieron presentes los presidentes de Estados Unidos Donald Trump y de Canadá Mark Carney. ¿Y ahí cuál fue la causa? Todavía Donald Trump puso a chillar la víbora al amenazar con no firmar los acuerdos del T-Mec y decir que Estados Unidos no ocupa a México.
La inauguración de la Copa del Mundo era el pretexto ideal para volver a juntar a los tres mandatarios como se hizo durante la presentación de la justa deportiva.
Y todavía peor. En el Mundial Qatar 2022 asistieron 17 mandatarios de igual número de países. En México ni la presidenta Sheinbaum fue a la inauguración para no exhibir su soledad.
Para muchos, el Mundial 2026 que puso a México ante los ojos del mundo, evidenció justo el fracaso de la política exterior mexicana y también de la diplomacia de un gobierno que ha dado muestras y señales que no le interesa la opinión del mundo. Desde luego el gobierno para nada acepta este fracaso.
La falta de asistencia de mandatarios puede ser muy subjetiva en el análisis, pero pues para eso están las estadísticas que permiten hacer comparaciones.
La realidad fue mucho más cruel con la expectativa creada. México invirtió recursos significativos en organización, seguridad y en la diplomacia al girar invitaciones oficiales de gobierno a todos los presidentes de los países con equipos participantes. La gran mayoría no vino.
Su ausencia tiene consecuencias porque reduce el impacto de “marca país” de México y su visibilidad internacional de alto perfil. La señal que se manda es indudablemente negativa.
México se ve aislado del mundo y carente de atractivo para los mandatarios de otros países posiblemente influido por agenda interna mexicana, protestas, o su contexto geopolítico.
Incluso, la ausencia de Sheinbaum del estadio alimenta las narrativas de debilidad presidencial. México ganó 2 a cero su partido en de debut en la cancha, pero perdió en su política exterior ante los ojos del mundo.
Habrá que estar pendientes.
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