La insólita investigación del Departamento de Estado de los 53 consulados mexicanos en EU tiene un proverbial antecedente en la intervención de AMLO en la política de EU para que 40 millones de mexicanos e hispanos en general castigaran con su voto a los candidatos antiinmigrantes a gobernadores y al Capitolio.
AMLO instruyó a nuestros consulados a responder a los ataques antimexicanos de demócratas y republicanos y convertir las sedes en procuradurías de defensa de los mexicanos en EU. Contestarle a los legisladores críticos del narcogobierno con los golpes dados por su gobierno contra el fentanilo.
Ni siquiera con la Venezuela de Nicolás Maduro, Nicaragua, Cuba, China o Rusia el Departamento de Estado ha revisado sus consulados.
La molestia viene de atrás. El entonces canciller, Marcelo Ebrard, viajó en 2023 a Washington para instruir a todos los cónsules en EU que eviten que legisladores “atropellen” a México con “sus inaceptables ataques”. La molestia de Ebrard pasó inadvertida en la prensa de EU que leen sus adversarios republicanos.
Más que resolver crisis, AMLO desacreditó: al secretario de Estado, Marco Rubio (entonces senador por Florida), lo calificó de “politiquero” porque dijo que AMLO había entregado regiones del país a cárteles de la droga. Al senador por Texas Ted Cruz le dijo “metiche” y “chueco” y al senador por New Jersey Bob Menendez (único demócrata, actualmente preso), “corrupto, hipócrita y ambicioso”. Los llamó “mequetrefes”.
AMLO pidió no votar por el gobernador de Florida, Ron de Santis, porque se comprometió a enviar sus fuerzas especiales a Texas para impedir el paso de indocumentados. Incluso AMLO alertó a los candidatos en EU que tomaran en cuenta a los mexicanos, la principal fuerza migrante, si querían ganar elecciones en EU, o de lo contrario “les pueden perder la confianza”.
Quizá AMLO alardeó de su fuerza como gran elector en EU, o careciera del conocimiento suficiente sobre los comicios en EU. Para tener influencia en la política electoral de EU se requiere de trabajo de base, o grassroots. Un contacto permanente con la comunidad para lograr cambios a través del sufragio. AMLO nunca tuvo mayor contacto con las comunidades mexicanas en EU, por lo que difícilmente podría tener peso electoral.
Nunca, ni siquiera durante la lucha armada en la revolución mexicana, se ha cerrado un consulado mexicano en EU. En los últimos años EU clausuró consulados de China, Rusia y Nicaragua a sabiendas de que los afectados replicaron una medida espejo.
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