...

Información para decidir con libertad

Vacúnate

Llega el otoño y, con él, el cambio de clima que favorece la aparición de infecciones respiratorias. Cada año mueren alrededor de 600,000 personas por influenza en todo el mundo. Si a esta cifra le sumamos los fallecimientos que tanto el COVID-19 como el virus sincitial respiratorio provocan en esta temporada, el número total de pérdidas humanas alcanza el millón de casos.

​La expectativa de vida del ser humano ha aumentado de 48 a 78 años en las últimas siete décadas. Diversos factores han contribuido a este impresionante logro, y las vacunas son, sin duda, uno de los pilares principales que han permitido que vivamos más y mejor.

​En 2024, la revista The Lancet publicó un artículo fundamental sobre el impacto de la inmunización en la prevención de muertes a través de la historia. El estudio evaluó el beneficio de las vacunas contra 14 patógenos principales (incluyendo sarampión, tos ferina, tétanos, difteria, tuberculosis [BCG], polio y hepatitis B, entre otros) durante un periodo de 50 años. Los resultados no dejan lugar a dudas: 154 millones de vidas salvadas gracias a la inmunización sistemática. El grupo de edad más beneficiado fueron los niños menores de 2 años, etapa en la que se calcula se previno la muerte de 101 millones de lactantes.

​Con la aparición de la pandemia por COVID-19 se detonaron tres fenómenos que transformaron el panorama de la vacunación. Primero, gracias a la ciencia, se lograron desarrollar plataformas innovadoras para la creación de nuevas vacunas. En segundo lugar, se redujo drásticamente el tiempo de desarrollo; hace una década, el proceso tomaba de 3 a 5 años, y para algunas amenazas complejas —como la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)— aún no se ha logrado una vacuna eficaz. Por último, la desinformación alimentó teorías de conspiración que provocaron el rechazo a la vacunación en un sector importante de la población.

​La variabilidad biológica implica que cualquier medicamento pueda generar efectos colaterales en un porcentaje mínimo de personas; si administramos un fármaco a mil individuos, es estadísticamente probable que alguno presente una reacción no deseada. Tan solo durante la pandemia de COVID-19 se aplicaron 13,600 millones de dosis en todo el mundo. Pese a que los sectores escépticos argumentan que estas provocaron más daño que beneficio, basta con un ejercicio de lógica: si prácticamente se administraron dos dosis por cada ser humano que habita el planeta, imaginemos el colapso sanitario y el número devastador de vidas perdidas que registraríamos hoy de no haber contado con ellas.

​Actualmente disponemos de protección frente a los tres virus respiratorios que causan la mayor carga de enfermedad y mortalidad durante la temporada de frío: influenza, COVID-19 y virus sincitial respiratorio.

Esta temporada hay una buena noticia sobre la vacuna de la influenza: ahora es más eficiente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó simplificarla porque uno de los virus que la componía (el linaje Yamagata) prácticamente ha desaparecido del mundo. Por eso, la vacuna actual se concentra en proteger contra los tres virus que sí nos están atacando hoy. Recuerda que la vacuna de la influenza y la de COVID-19 se deben aplicar cada año, ya que estos virus cambian constantemente. En cambio, la vacuna contra el virus sincitial respiratorio (VSR) se aplica una sola vez y está dirigida a adultos mayores de 75 años y a mujeres embarazadas para proteger a sus recién nacidos.

​Por razones de salud pública, la aplicación gratuita de las vacunas contra la influenza y el COVID-19 en nuestro país está dirigida prioritariamente por el sector público a los grupos de riesgo más vulnerables a desarrollar enfermedad grave. Sin embargo, no debemos olvidar una verdad epidemiológica fundamental: a mayor cobertura de vacunación en la comunidad, menor circulación viral y menor riesgo para todos. Vacunarse no es un acto de protección personal es la mejor forma de proteger a tu familia, amigos y compañeros de trabajo. Por ti y por los que te rodean ¡Vacúnate!

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp