Pemex encontró cómo hacer rentable la refinación: regalarle el petróleo
La Aurora
08/08/2026
De acuerdo con un análisis de Francisco Barnés de Castro, Pemex habría transferido crudo a Transformación Industrial con valor contable cero, lo que mejora artificialmente los resultados de refinación y podría ocultar pérdidas superiores a 100 mil millones de pesos
Crédito: @Pemex
Petróleos Mexicanos encontró la fórmula para hacer rentable su negocio de refinación: regalarle el petróleo a su división de Transformación Industrial.. No producir más eficientemente, no abatir costos ni mejorar sustancialmente sus refinerías. Simplemente dejar de cargarles el valor del crudo que procesan.
La operación contable fue detectada por Francisco Barnés de Castro, exsubsecretario de Energía, exdirector general del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y exrector de la UNAM, al revisar los estados financieros de Pemex. En entrevista con Aristegui en Vivo, de Aristegui Noticias, la resumió con una expresión conocida: “las cuentas del gran capitán”.
Hasta hace alrededor de año y medio, Pemex hacía algo elemental para saber qué negocios eran rentables: contabilizaba a precios comerciales las operaciones entre sus distintas áreas. Si Exploración y Producción entregaba petróleo a refinación, ese crudo tenía un precio. Era, después de todo, un barril que Pemex podía vender en el mercado.
Pero comenzaron los cambios. Primero el crudo dejó de transferirse a precio de mercado y empezó a contabilizarse a costo de producción. Eso ya representaba, según Barnés, un enorme subsidio para refinación. Ahora, de acuerdo con su análisis del informe más reciente, Pemex habría dado un paso adicional: el petróleo y el gas entregados a sus procesos industriales aparecen transferidos a valor cero.
Crudo gratis
Exploración y Extracción paga los derechos al Estado, absorbe los costos de buscar, extraer y poner a disposición el hidrocarburo y luego se lo entrega a Transformación Industrial sin cobrarle un centavo, de acuerdo con la explicación de Barnés. La primera acumula los costos; la segunda recibe gratis su materia prima y puede presumir mejores resultados.
El truco produce resultados espectaculares sobre el papel. Procesos Industriales reportó un rendimiento de 175 mil millones de pesos después del derecho petrolero y antes de costos financieros. Pero Barnés calcula que el crudo recibido tenía un valor de mercado cercano a 275 mil millones de pesos.
La resta deshace el milagro
Si Pemex hubiera contabilizado ese petróleo como lo hacía anteriormente, a su valor de mercado, los 175 mil millones de supuesto rendimiento se transformarían en una pérdida superior a 100 mil millones de pesos en el primer semestre, según los cálculos del exdirector del IMP.
No desapareció la pérdida. Cambió de cajón.
Al cargar los costos en Exploración y Extracción y entregar prácticamente gratis el crudo a Transformación Industrial, refinación mejora sus números mientras el área que produce el petróleo deteriora los suyos. El resultado consolidado de Pemex no se transforma por arte de magia, pero sí cambia radicalmente la fotografía que se presenta de cada negocio.
“¿Cuál es el propósito?”, preguntó Barnés en Aristegui en Vivo. Y respondió: “Aparentar que refinación es rentable cuando sabemos que no lo es, que sigue perdiendo dinero a manos llenas”.
El hallazgo surgió de un detalle revelador en los anexos de los estados financieros. Barnés observó que Exploración y Extracción registra ahora ingresos únicamente de clientes externos, fundamentalmente por el crudo destinado a comercialización fuera del país. No aparecen ingresos equivalentes por el petróleo y el gas enviados a las áreas industriales de la propia Pemex.
La modificación es especialmente relevante porque puede servir para algo más que maquillar el desempeño de una división. También puede distorsionar una de las grandes discusiones de la política energética mexicana: qué resulta económicamente más conveniente, vender el crudo o refinarlo en México.
Si a una refinería se le entrega petróleo con valor contable de cero, prácticamente cualquier resultado puede parecer atractivo. Pero el petróleo no vale cero. Tiene un precio internacional y existe un costo de oportunidad cuando, en vez de venderlo, Pemex decide procesarlo.
Según Barnés, el método cambió en tres etapas en apenas año y medio: primero el crudo se transfería a precio de mercado; después, a costo de producción; y ahora, de acuerdo con su lectura del último informe financiero, a valor cero.
Por eso el exsubsecretario de Energía considera que Pemex, la Secretaría de Energía y Hacienda tienen que explicar qué ocurrió y por qué cambiaron el criterio.
Porque una cosa es mejorar la refinación y otra muy distinta mejorar la contabilidad de la refinación. Si para que las refinerías de Pemex aparezcan en números negros hay que entregarles gratis 275 mil millones de pesos en petróleo, el negocio no se volvió rentable.
Lo que se volvió rentable fue la manera de contarlo.