Saltillo, Coah.- Durante años, muchas violencias contra las mujeres no desaparecieron: simplemente no tenían nombre. Se escondían detrás de frases cómodas: “Es un pleito familiar”, “es un tema privado”, “no hay delito”, y así, en silencio, se normalizaban. Hoy, cada vez que una nueva forma de violencia entra al debate público, la discusión incomoda. Pero incomoda justamente porque nombrar es el primer paso para no repetir los errores del pasado. No toda la violencia deja moretones visibles. Muchas se manifiestan …
