¿Retroceso de cien años? Lo que no informó la presidenta en su informe es que México se está ‘desescolarizando’ desde el inicio de la era de AMLO. Salvo algún litigio actuarial de la época de López Portillo, por primera vez en la historia de la Secretaría de Educación Pública, esto es, más de 100 años, habría bajado la cobertura en educación básica. Dos millones 600 mil alumnos menos entre 2019 y 2025. Medio millón sólo el pasado ciclo escolar.
Cautelosa autocritica. Todavía peor. A los inscritos, la llamada ‘nueva escuela mexicana’ de Marx Arriaga los privó de aprendizajes básicos en lectoescritura, matemáticas y ciencias. La evidencia está en los más de 15 millones de libros (supuestamente, de texto) que presumió el informe presidencial. La catástrofe la reconoció -en cautelosa, velada autocrítica- la propia presidenta, con la reposición anunciada de asignaturas -suprimidas el sexenio pasado- y la edición de verdaderos libros de texto correspondientes a lectoescritura, matemáticas e historia.
Récord en rezago. Tan dados a inventarse marcas históricas en la narrativa oficial, ésta es una real. Por primera vez, desde 1921, en que el presidente Obregón -con Vasconcelos en la entonces naciente secretaría de Educación Pública- inició la obra de expansión de la cobertura educativa -continuada a lo largo siglo pasado- el régimen de la ‘cuarta transformación' no ha podido lucir -en los informes presidenciales- el incremento de la cobertura educativa que se dio sexenio tras sexenio. O sea que, también en este campo vital para la nación vivimos una regresión: tanto en cobertura como en calidad educativa.
PISA a la vista. La semana próxima, los resultados de la prueba PISA seguro confirmarán el desastre. Pero podrían ofrecer la última oportunidad del régimen para “la realineación de la política de la educación básica”, como lo proponen los reconocidos especialistas Silvia Schmelkes y Carlos Mancera, basada en los aprendizajes fundamentales.
Recomendar Nota
