A los 56 periodistas asesinados en los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación hay que sumar el de Roxana Berenice Guzmán, quien el 2 de junio fue sacada con violencia de su casa ubicada en Nanchital, Veracruz.
La Fiscalía de Veracruz informó el viernes del hallazgo de los restos de la comunicadora en un rancho del municipio de Moloacán. Roxana fue torturada y su cuerpo calcinado.
La impunidad, así como la indiferencia del gobierno de Claudia Sheinbaum y, en este caso, de Rocío Nahle, evidencian el desprecio de la 4T por el periodismo independiente.
Así como todos los días se les ocurren más y más programas electoreros, el gobierno debería hacer algo para detener las agresiones y asesinato de periodistas, porque el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas ha mostrado su ineficacia.
Lo que sí le preocupa a Sheinbaum
Aunque es sumamente sensible lo que publican periodistas independientes, ahora sí a Sheinbaum la cimbró lo revelado por el periodista Luis Chaparro. El FBI planeó y ejecutó la captura de Ismael “El Mayo” Zambada.
Los gobiernos de López Obrador y ahora el de Sheinbaum pidieron y pidieron explicaciones a Estados Unidos sobre esta captura. No tuvieron respuesta, pero lo que sí sucedió es que no se prolongó el T-MEC por 16 años y que cada vez salen más revelaciones sobre narcopolíticos mexicanos.
¿Será desconfianza a los gobiernos de la 4T? Si es así, la presidenta además de enojada debe estar preocupada.
Queda claro que la falta de cooperación bilateral y una defensa de la soberanía mal entendida, ha llevado a Washington a saltarse los canales oficiales por temor a filtraciones.
De regreso a la vida cotidiana
Mientras la atención pública estaba en las pantallas y en los estadios con la ilusión puesta en la Selección, la violencia en México no se tomó vacaciones, y el caso de Roxana Berenice ocurrió, precisamente, en ese contexto.
Ahora el país vuelve a su cotidianidad habitual y a los temas que se olvidaron mientras México participó en esta justa internacional.
El gobierno operó bajo la comodidad del silencio mediático que otorgó la participación de nuestro país en la justa mundialista.
Es hora de volver a la realidad.
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