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Información para decidir con libertad

Enclenque “libertad” de Sheinbaum

En “México 86” (justo hoy, 3 de julio, hace 40 años) se festejaron con igual vigor nacional, los goles de Fernando Quirarte y Hugo Sánchez con los que México le ganó a Bélgica. Gobernaba Miguel de la Madrid. Salimos a festejar igual que ahora. Pero hoy la presidenta exclamó ufana: “Se vive una enorme libertad en el país, no podría haber un millón de personas celebrando sino hubiera libertades”. Flaco concepto de libertad. ¿En serio? Salir a la calle con la camiseta verde y echar relajo ¿eso es libertad?

La libertad es algo más que un éxtasis social nacionalista, efímero, al grito de gol. En 1986, el PRI se robaba las elecciones en Chihuahua. No había libertad de sufragio. ¡Qué pobreza intelectual! En la Argentina del dictador Videla en 1978, la gente masivamente festejó en el Obelisco, y su calle principal, 9 de Julio, el campeonato en Buenos Aires. ¿Tenían libertad los argentinos en aquella sanguinaria militarización?

La libertad es fin y medio al mismo tiempo, el ideal político más alto junto a la justicia. La libertad es la seguridad de que estoy protegido cuando hago lo que creo que debo hacer en contra de la presión de la autoridad, o una mayoría, costumbre u opinión contraria. Por lo tanto, ¿dónde está la libertad? ¿En una plaza llena de mexicanos mentando madres y gritando “viva México”? La libertad reside en la conciencia individual. Libertad es respetar, desde el poder, la conciencia íntima de las personas, a su credo, a su opción política, a su parecer sobre la situación mexicana, y a la crítica o aprobación a cualquier gobierno, La libertad es el motor de la verdad personal, con la que cada uno se forja su desatino. No una algarabía popular.

En un gobierno que se dice progresista (aunque es más conservador que un ermitaño en Palenque, Chiapas), además, debería ocuparles una diferencia: la libertad “de”, y, la libertad “para”. No es lo mismo estar libre “de” amenazas, miedos, cárcel, etc.; que ser libre “para” una vida plena sin ignorancia, saludable, con trabajo con salario justo, etc. La libertad no la da una tarjeta del bienestar, sin evaluación, que postra a una servidumbre institucionalizada. Ni una calle llena en un griterío después de un triunfo futbolero, que muchas veces incluye improperios, sonoros, contra el gobierno obradorista. Libertad es evitar la extorsión del crimen, Estados Unidos, gobiernos mexicanos, y la FIFA. ¿Pasaríamos ese examen?

El gobierno debería cuidar la libertad para que fructifique el esfuerzo y mérito personal. ¿Está protegido el trabajo de los exportadores de coches, aguacates, berries, limones a Estados Unidos, al no firmar el T-MEC completo? Cada año nos revisarán los norteamericanos si cuidamos la verdadera libertad. ¿Acaso les vamos a enseñar una foto del Paseo de la Reforma repleto de camisas verdes?

Posdata.- Morena, celoso guardián del nacionalismo, está contra la “injerencia extranjera”. ¿Contra el futbolista colombiano, nacionalizado, Julián Quiñones?, y, ¿a favor del español Juan Carlos Monedero, profesor de la Universidad Complutense, suspendido por agresiones sexistas a sus alumnas? No sé quién trajo a Quiñones a meter goles; pero Lenia Batres trajo, ¿por unas monedas?, a Monedero a dar sermones.

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