...

Información para decidir con libertad

El sueño de la presidenta

El mayor anhelo de López Obrador era pasar a la historia, y lo logró: pasará a la historia como el presidente del millón de muertos (800 mil por Covid, 200 mil por la inseguridad); como el presidente que entregó el país al narco.

Sheinbaum ya pasó también a la historia como la primera mujer presidenta de México. Demostró que puede ser tan mediocre como un presidente hombre. En su historial quedará que consintió el mayor fraude en la historia de México bajo la forma del huachicol fiscal. La gran presidenta del crecimiento cero. Salinas pasó a la historia como el presidente que firmó el Tratado de Libre Comercio, Sheinbaum como la presidenta que condujo a Estados Unidos a no refrendarlo, gracias a la reforma judicial del acordeón.

¿Cuándo Sheinbaum era joven soñó con ser presidenta algún día? ¿Soñó con destruir la división de poderes y gobernar un país militarizado? ¿Soñó con ser presidenta de un país en el que existe una “relación mortal” entre los cárteles de la droga y la clase gobernante, como acusó el director de la DEA? ¿Soñó con ser la primera presidenta de un país educado o de un pueblo que, según sus palabras, no es tan tonto? ¿Soñó con ejercer una presidencia tutelada? ¿Qué tipo de país soñó gobernar Claudia Sheinbaum? ¿Cuba?

“Ningún presidente se levanta pensando cómo joder a México”, confesó Peña Nieto. Estoy convencido de que todos los días Claudia Sheinbaum se levanta pensando que al dejar su cargo México será un país mejor. Lástima que todos los días se vaya alejando ese propósito. Somos un país más corrupto y más violento, menos democrático y más autoritario.

La corrupción y la impunidad son nuestro sello distintivo. Y la mentira y la simulación. Como sociedad fingimos creer que disminuyen los homicidios gracias a la burda manipulación de las cifras. “A México se le respeta”, suele repetir la presidenta a pesar de que no haya una semana en que desde Estados Unidos nos señale como un narco-Estado.

Claudia Sheinbaum pasará a la historia como la presidenta que destruyó el Poder Judicial. La Suprema Corte se ha convertido en una auténtica Corte de los milagros, dominada por la ignorancia y la venalidad. En lugar de sentencias ejemplares, ocurrencias absurdas. Cuando uno piensa que los ministros no pueden caer más bajo, aparece la ministra Loretta Ortiz y su ignorancia del “all inclusive”, o la ministra María Estela Ríos y su afirmación de que las personas gestadas in vitro no pertenecen a una familia, o Lenia Batres proponiendo que se graven las herencias sin tener competencia legal para una propuesta semejante, o la ministra plagiaria, o el ministro chicharrón, o el presidente de la Corte al que nadie respeta. Todo este folklore forma parte del legado de Claudia Sheinbaum. Gracias, presidenta, por dinamitar lo poco que nos quedaba de un Estado de derecho.

Durante más de un año Sheinbaum sostuvo la mentira de que Estados Unidos nos debía una explicación por el secuestro y el traslado del Mayo Zambada. El gobierno mexicano tuvo en sus manos al piloto de la avioneta que se llevó al narcotraficante. Él pudo haber explicado en detalle (quizá lo hizo) todo lo que pasó aquel día. Pero no. Optamos por el camino de la simulación. Hagamos de cuenta que no sabemos nada, de este modo seguiremos siendo las víctimas. Un poder extranjero quiere someternos, quiere arrebatarnos la felicidad y el bienestar. La felicidad ancestral que heredamos de los pueblos originarios. Luego llegaron Hernán Cortés y Donald Trump y arruinaron nuestro paraíso.    

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp