El despliegue se ha concentrado en el crítico estrecho de Ormuz, donde se reportan ataques destructivos contra infraestructuras costeras
El despliegue se ha concentrado en el crítico estrecho de Ormuz, donde se reportan ataques destructivos contra infraestructuras costeras

La frágil tregua de junio en el Golfo Pérsico ha colapsado de forma definitiva. El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) ha lanzado una masiva ofensiva aérea y naval contra múltiples posiciones estratégicas en el litoral sur de Irán. La operación militar ocurre horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, declarara formalmente finalizado el acuerdo de alto el fuego desde la cumbre de la OTAN.
La incursión militar, calificada por el Pentágono como una acción para garantizar la "libertad de navegación", ha golpeado objetivos clave en la Guardia Revolucionaria de Irán. El foco principal del despliegue se ha concentrado en el crítico estrecho de Ormuz, donde agencias de prensa locales reportan ataques destructivos contra infraestructuras costeras.
Medios estatales iraníes confirmaron la activación de sistemas de defensa antiaérea tras registrarse al menos ocho explosiones en el puerto de Bandar Abás. En la localidad de Sirik, proyectiles estadounidenses destruyeron muelles comerciales y pesqueros, dejando víctimas civiles confirmadas en el muelle de Kohstak.
Las islas militarizadas de Qeshm y Abu Musa sufrieron bombardeos directos destinados a neutralizar radares de vigilancia de largo alcance y bases de lanchas rápidas.Incursiones en Bushehr: Dos bases del ejército iraní sufrieron impactos críticos en el condado de Dashti y cerca de Chogadak.
Fuentes oficiales aseguran que la cercana Planta de Energía Nuclear de Bushehr no presenta daños estructurales. En el golfo de Omán, ciudades como Chabahar y Konarak registraron una decena de detonaciones consecutivas. La ofensiva provocó el colapso inmediato del suministro de energía eléctrica en amplios sectores de la región.
De acuerdo con el reporte consolidado emitido por la inteligencia militar de Estados Unidos, los bombardeos consiguieron degradar severamente las capacidades de asalto asimétrico de Teherán.
Entre los blancos inutilizados se enumeran más de 60 embarcaciones rápidas de asalto ligero utilizadas para hostigar buques petroleros.Sistemas de defensa aérea avanzados y nodos de mando y control centralizado; radares de monitoreo costero y rampas móviles de lanzamiento de misiles antibuque.
Teherán ha respondido con represalias armadas hacia bases con presencia norteamericana en Baréin y Kuwait, al tiempo que amenaza con un bloqueo naval definitivo en el estrecho. La parálisis del corredor marítimo por el que transita el 20% del crudo global disparó de inmediato el precio de los contratos de petróleo de referencia internacional, que experimentaron un repunte abrupto del 6% en los mercados financieros internacionales.
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