La mezquindad contra-reformista. Nunca se había escuchado un discurso tan mendaz y de tal mezquindad para anunciar una decisión trascendente del gobierno. Disminuir el órgano electoral y precarizar sus funciones -con miras finalmente a capturarlo- en nombre de la “austeridad republicana”, es una falacia por donde se le quiera ver. Pero sobre todo a la vista de la verdadera dimensión del costo de las elecciones en nuestro país, más bajo, por elector, que en buena parte de los países latinoamericanos. …
