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El país, en caída libre

El populismo funciona de maravilla cuando se está en la oposición, pero es veneno en el gobierno. Morena no lo entendió así y están hundiendo al país.

De acuerdo con un análisis elaborado con cifras del INEGI y difundido por Gabriela Siller, México registra en lo que va de 2026 una pérdida neta de 401 mil 992 personas ocupadas.

El saldo resulta de la desaparición de 426 mil 934 ocupaciones informales y el aumento de apenas 24 mil 942 ocupaciones formales.

Cuando vi la cifra me comuniqué con la directora de Análisis Económico en Grupo Financiero Base, Gabriela Siller, colaboradora de La Aurora, para saber si había algún error en lo que leía.

No, la cifra es correcta y es del INEGI: únicamente se han creado 24 mil empleos formales en el año, que es la peor cifra desde 2020, año de la pandemia.

Un país que necesita crear cerca de un millón de empleos anuales para atender a la población que toca por primera vez las puertas del empleo, sólo puede ofrecer 24 mil plazas.

¿Lo están haciendo bien, presidenta Sheinbaum?

Es una pregunta pertinente porque no hay crisis económica global ni motivos externos a los que atribuir el cierre del empleo formal en México.

Gabriela Siller me explicó que el (modesto) crecimiento del PIB previsto para el tercer trimestre del año se basa, entre otros factores, en el aumento de las exportaciones de manufacturas cuyas partes  -equipos de cómputo, por ejemplo- importamos de Asia, sin generar empleos en México.

En otras palabras: exportamos importaciones.

La caída del empleo formal no encontró compensación en la informalidad. Ahí no crecieron los puestos de trabajo, sino que se perdieron 426 mil empleos informales en el curso de este año.

Claudia Sheinbaum va en su tercer año de gobierno y no hay señales de rectificar la mala conducción económica del país.

México cae en picada por las políticas populistas aplicadas por López Obrador y seguidas por la presidenta.

Sin causas externas, los motivos de la debacle son evidentes: la destrucción del Poder Judicial, la clausura de la reforma energética e inyección millonaria en los monopolios estatales Pemex y CFE, que pierden dinero en lugar de aportarlo.

Al sector privado, que es pilar de la generación de riqueza y empleos, le aumentan las obligaciones, suben los sueldos por decreto, se le margina de las decisiones, se le prohíbe invertir en áreas clave para crecer, y se le deja indefenso ante el poder del gobierno que clausuró el Estado de derecho.  

La economía y la creación de empleos están estancadas, y el gasto no se estanca.

Es una historia conocida: hay que financiar el crecimiento del gasto con deuda y luego vendrán los recortes al presupuesto.

¿Cuál será el desenlace?

Crisis social. Más la que ya hay: el Estado sin el control sobre el territorio, ni con el monopolio que sí debería tener, que es el del uso de la fuerza.

Sólo 24 mil empleos formales se han creado este año, de acuerdo con la medición del INEGI, que es distinta a la de personas incorporadas al IMSS.

La estadística del IMSS señala que 410 mil 200 personas se han incorporado al Seguro.

De cualquier manera, con la medición que sea, es una debacle: en 2018 se crearon 806 mil 578 puestos de trabajo formales. Así recibieron el país.

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