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Información para decidir con libertad

El algoritmo que nos persigue a todos

Hace 10 días me comentó una persona muy cercana que cinco meses atrás le habían dado una cita para corregirle las cataratas en el Hospital GEA González de la Ciudad de México. La cita era para la semana pasada. Pero cuando llegó con el anestesiólogo le dijeron que no tenían presupuesto para su operación y que se la reprogramarían para abril de 2027.

Cinco días después, un gran amigo llegó a su cita en el Instituto Nacional de Cancerología a las 6 de la mañana para su operación. Tiene un tumor que ha venido creciendo y se lo extirparían ese mismo día. La cita se la dieron hacía mes y medio. Después de cuatro horas de espera lo pasaron a las salas operatorias para decirle que se dieron cuenta que no tenían el material necesario para una operación tan delicada. Le dijeron que ellos le avisarían sobre la nueva fecha, que podría ser para finales del mes.

Cuando platico estos casos, encuentro personas concretas a quienes les ha pasado algo similar en los hospitales públicos. Estos relatos son también de estas dos semanas: Una persona cuyo padre tuvo que dejar el hospital hace dos años pues no había insumos cruciales para operarlo y sigue esperando que lo llamen; la madre de otra persona que para su operación en el Estado de México la familia tuvo que comprar prácticamente todos los insumos; otra persona hipertensa a quien le recetaron en una clínica en Coyoacán Irbesartán pero que tiene que comprarlo de su dinero desde febrero de 2025; la madre de otra persona tiene cáncer y se atiende en el ISSSTE de Tultitlán, le mandaron una mastografía pero la máquina para hacerla no sirve; el primo de otra persona me contactó para decirme que tiene un año esperando la cirugía de la próstata y mientras tanto él tiene que comprar las medicinas, y así...

Cuando el 9 de octubre 2026 abro el periódico, veo manifestaciones de trabajadores del IMSS que buscan mejores salarios, pero que también buscan que en sus clínicas haya medicinas y material médico para trabajar.

Al buscar la evolución de presupuesto público en salud para México observo que éste ha sido de alrededor de 2.6% del PIB entre 2016 y 2026 y que no ha subido, siendo que en países como Costa Rica y España es de 4.6% y 6.7% respectivamente. Ah, y en Dinamarca es 8.0%.

Cuando revisas el acceso a servicios de salud de la población, observas que 34.2% de las personas en México presentaban carencia por acceso a los servicios de salud en 2024 (último dato), mientras que en 2018 esta carencia fue de 16.2%. También observas que el gasto de bolsillo en salud (lo que pagan los mexicanos de su dinero en salud) subió 41% entre 2018 y 2024.

Asimismo, puedes ver en internet que antes había Seguro Popular, mismo que se eliminó y se creó el INSABI, mismo que se eliminó también y que hoy hay un IMSS Bienestar que no tiene mucho dinero.

Con tantas cosas que uno puede encontrar sobre salud en estos días, pues debe ser el algoritmo.

Aunque otra forma de verlo es que, si una y otra y otra y otra y otra persona te dicen que les ha ido mal en los hospitales públicos por falta de medicinas y de insumos, y si la información oficial te muestra que la situación de la salud pública no es buena, pues lo más probable es que LA SITUACIÓN DE LA SALUD PÚBLICA NO ES BUENA.

Si camina como pato y habla como pato…

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