Para el paquete económico 2027 la consolidación fiscal, la contención de la deuda y del déficit público son importantes, dado el riesgo de que el país pierda el grado de inversión, con graves consecuencias en el costo del financiamiento, la inversión y el tipo de cambio.
La consolidación fiscal implica elevar la recaudación sea por la vía de una mayor fiscalización, o por la aplicación de nuevas tasas a actividades o productos sin tocar ISR o IVA. Ahora se mencionan incrementos en el IEPS a productos “con exceso de sodio”, cerveza y tabacos labrados. Por el lado del gasto se espera mayor fiscalización y recursos para la inversión apuntalando el Plan Nacional de Infraestructura y el Plan México, sin afectar programas sociales.
Sobre la deuda no solo importa su monto y la relación tradicional contra el PIB, también es relevante su ritmo de crecimiento y su comparación contra los ingresos totales sin deuda (presupuestarios) y contra los tributarios (ISR, IVA, IEPS, Importaciones, Automóviles Nuevos y por Extracción de Hidrocarburos).
Para el ejercicio fiscal 2026 con respecto a 2018, se estimó un crecimiento real de los ingresos derivados de financiamiento (déficit del ejercicio) de 102.4%; de los requerimientos financieros del sector público (déficit, más requerimientos IPAB, Pidiregas y Fonadin) de 105.2% y, del saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público (deuda neta del gobierno federal, ISSSTE, IMSS, del IPAB, pasivos del Fonadin, Pidiregas, Programas de Apoyo a Deudores y cambios en la situación patrimonial de Instituciones de Fomento) de 33.4%.
Para el cierre de 2026, la Ley de Ingresos de la Federación estimó necesidades de ingresos por financiamiento equivalentes a 25% del ingreso por impuestos, cuando en 2018 el porcentaje era de 17.0%. Una situación similar es la de los requerimientos financieros del sector público estimados en 26% del ingreso tributario.
Igualmente, el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público se estimó en 20,419,837 millones de pesos y 54.7% del PIB, cuando en 2018 era de 10,551,719 millones y 44.8% del PIB.
Contener la deuda, aumentar el ingreso y mantener prioridades de gasto es reto del próximo ejercicio fiscal.
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