El consumo privado representa 71% del PIB, por eso es importante el seguimiento que le da el INEGI. El indicador mensual del consumo privado en el mercado interior, que mide el comportamiento del gasto de los hogares en bienes y servicios de consumo de origen nacional y extranjero, registró en marzo del presente año, un crecimiento mensual de 1.2% y anual de 3.1%, donde lo más dinámico fue el consumo de bienes importados.
Por su parte, el indicador oportuno del consumo privado prevé para los meses siguientes de abril y mayo una desaceleración del consumo con variaciones mensuales de 0.4% y 0.0% y anuales de 2.2% y 2.6%. No obstante, pese a la previsión de menores crecimientos, se espera que mejore la dinámica por el impacto del mundial.
El consumo privado contribuye a mantener el ligero crecimiento del PIB, pero la inflación puede afectar su comportamiento. Alimentos, bebidas y tabaco es el rubro general de mayor peso en el gasto y, como rubro específico, la ENIGH 2024 detectó que el principal gasto es el de alimentos fuera del hogar (8.0%). Así, en la Ciudad de México, de cada 100 pesos gastados 37 van a alimentos, bebidas y tabaco, mientras que en Chiapas son 47 pesos.
Ya se señaló que en mayo el crecimiento anual del costo de la canasta alimentaria (línea de pobreza extrema por ingresos) fue de 6.3% en el ámbito rural y de 6.9% en el ámbito urbano y, que el costo de la canasta alimentaria más la no alimentaria (línea de pobreza por ingresos) aumentó 5.1% en ambos ámbitos. En todos los casos, el incremento superó la inflación general anual (3.9%), lo que afectó más a la población de menores ingresos.
La inflación en alimentos afecta este tipo de gasto y modifica patrones de consumo, pues se puede reducir la cantidad y/o la calidad del producto, o bien se deja de consumir. Si el mayor componente del consumo se ve afectado por la inflación y el de mayor dinamismo es el de los bienes y servicios importados, el consumo podría perder fuerza como salvavidas del crecimiento del PIB.
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