En agosto de 2010, La Jornada publicó un texto “El gigante de las siete leguas” firmado por Fidel Castro, donde el dictador totalitario afirmaba su apoyo a López Obrador, lamentaba que no se hubiera reconocido su victoria en 2006, cuando, según Castro, AMLO obtuvo “la mayoría de los votos” y “el imperio no le permitió asumir el mando”. El texto concluía con estas palabras: “López Obrador será la persona de más autoridad moral y política de México cuando el sistema se derrumbe y, con él, el imperio”.
En la campaña presidencial de 2012, el equipo de López Obrador contrató los servicios del consultor uruguayo Luis Costa Bonino. De ello, Costa Bonino dio cuenta en un largo texto publicado en medios de comunicación mexicanos. Puede leerse en la página de internet del propio consultor:
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.costabonino.com/Mexico2012.pdf
En 2020, el diario español El Confidencial publicó investigaciones que señalaban que el partido político español Podemos presuntamente desvió cerca de 308 mil euros hacia consultores vinculados a Morena mediante la empresa Neurona, que trabajó en campañas políticas en España y México.
Entre 2023 y 2024, la Ciudad de México se saturó de anuncios y publicidad relativa a RT (Russia Today) en español. El portal de propaganda ruso ofreció cobertura claramente favorable a Morena, además de reproducir el discurso político de sus actores. Desde años antes, contaba entre sus comentaristas la participación de figuras como John M. Ackerman, académico simpatizante del movimiento obradorista.
Resulta extraño quejarse de la participación de actores extranjeros en campañas electorales mexicanas e incluso alegarlo como causal de nulidad de una elección a la vista de estos antecedentes. ¿De verdad Morena, un partido intelectualmente insignificante, estaría dispuesto a renunciar al patrocinio económico, mediático e ideológico de fuerzas políticas en el exterior?
Es evidente que la vergonzosa iniciativa de Ricardo Monreal está fundamentada en el deseo de evitar que las investigaciones de la justicia norteamericana afecten el desempeño electoral de los partidos oficialistas. A lo mejor me equivoco, pero no he visto a nadie de la oposición que le recuerde a Morena estas ligas con actores externos de influencia indudable sobre la coyuntura electoral mexicana. Morena, el partido supuestamente más nacionalista de todos, está indisolublemente ligado con actores dictatoriales externos, como Cuba, Rusia y Podemos, un promotor descarado de la dictadura venezolana. En todo el mundo democrático, los partidos políticos tienen aliados internacionales. En México seguimos empeñados en negar lo evidente…
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