La imputación del partido en el poder de traición a la patria contra la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, en virtud de la cual ha anunciado que se propone someterla a juicio político –juicio de procedencia, propiamente dicho– es histérica, hipócrita, melodramática y jurídicamente indefendible.
En ninguna de las 14 hipótesis de ese delito previstas en el Código Penal Federal encuadra la conducta que pudiera atribuirse a la gobernadora, que no ha realizado acto alguno tendiente a someter la soberanía de la nación mexicana a persona, grupo o gobierno extranjero.
La dirigencia de Morena pretende que ese delito tuvo lugar por la presencia en la entidad de dos agentes de la CIA, pero la presidenta de ese partido sabe que los agentes de la CIA están presentes en todo el mundo. Los que están en territorio de nuestro país han entrado autorizados por autoridades federales.
No sabemos a ciencia cierta cuál fue la intervención del par de agentes estadounidenses en el desmantelamiento del complejo clandestino de drogas sintéticas en la zona serrana entre los municipios de Morelos y Guachochi, pero se sabe que el operativo fue llevado a cabo por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Agentes estadounidenses participaron también en el operativo en el que resultó muerto Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del "Cártel Jalisco Nueva Generación" (CJNG). Se trató de una acción conjunta del Ejército y la Guardia Nacional con el apoyo estratégico de agentes de Estados Unidos. Nadie ha dicho que tal apoyo constituya traición a la patria.
Se quiere acusar asimismo a la gobernadora de “invadir” tareas que corresponden al gobierno federal, pero se soslaya que en flagrante delito cualquier autoridad –incluso particulares– puede intervenir para impedir que el delito se siga cometiendo y para detener a los presuntos responsables.
Aunque la persecución penal de los responsables del complejo corresponda a la Fiscalía General de la República, su desmantelamiento por otra autoridad no puede considerarse una conducta ilícita. Además, como ya apunté, en la acción tomó parte la Sedena.
Tragicomedia mexicana: un partido que cuenta entre sus miembros a personajes que han sido cómplices del crimen organizado, que en muchas regiones del país es el verdadero poder soberano, acusa de traición a la patria a una gobernadora que infligió un golpe espectacular al crimen organizado. Cosas veredes.
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