La Albirroja de Gustavo Alfaro resistió con el alma, igualó 1-1 en los 120 minutos y avanzó en muerte súbita gracias a un monumental Orlando Gill
La Albirroja de Gustavo Alfaro resistió con el alma, igualó 1-1 en los 120 minutos y avanzó en muerte súbita gracias a un monumental Orlando Gill

Noche de orgullo, garra y leyenda para el fútbol sudamericano. Contra todos los pronósticos, la Selección de Paraguay firmó una de las páginas más gloriosas de su historia al dejar fuera a la poderosa Alemania de Julian Nagelsmann en la ronda de 32 del Mundial 2026.
El combinado de Gustavo Alfaro apeló a la histórica "garra guaraní", defendiendo con orden extremo un partido en el que apenas gozó del 25% de la posesión de balón.
El libreto del encuentro cumplió con lo previsto: Alemania manejando los hilos del mediocampo con Joshua Kimmich y Florian Wirtz, pero estrellándose constantemente contra la muralla defensiva liderada por el capitán Gustavo Gómez y José Canale.
Cuando la primera mitad agonizaba, llegó la sorpresa. Al minuto 42, Matías Galarza recuperó el balón en tres cuartos de cancha y sacó un centro preciso al corazón del área; la joya paraguaya, Julio Enciso, apareció con un frentazo letal para vencer a Manuel Neuer y desatar la locura albirroja (0-1).
En el complemento, la presión germana se intensificó. Al minuto 54, Wirtz envió un centro envenenado al poste más cercano que Kai Havertz conectó de gran manera con la cabeza para poner el empate 1-1. A partir de ahí, el partido se convirtió en un monólogo alemán de centros y llegadas detenidas de manera impecable por el portero paraguayo Orlando Gill.
El drama alcanzó su punto máximo en los tiempos extra. Al minuto 105, el defensor alemán Jonathan Tah anotó de cabeza lo que parecía el gol de la clasificación europea. No obstante, el VAR intervino de forma polémica para que el árbitro central revisara la jugada en el monitor. Tras la repetición, se determinó una falta previa de Waldemar Anton sobre el guardameta Orlando Gill, anulando la anotación entre intensos reclamos alemanes.
El boleto a los octavos de final tuvo que definirse desde los once pasos. Históricamente, Alemania era infalible en esta instancia, pero la noche estadounidense tenía reservado un desenlace distinto.El guardameta Orlando Gill se agigantó al detener el primer penal a Kai Havertz, y posteriormente vio cómo Nick Woltemade fallaba su turno.
Aunque Paraguay sumó drama tras los fallos de Antonio Sanabria y Fabián Balbuena, el defensor alemán Jonathan Tah voló su disparo por encima del travesaño en el sexto remate de la muerte súbita. Acto seguido, José Canale anotó con total frialdad el penal definitivo para sellar el 4-3 definitivo en la tanda.
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