Clara Brugada pasó de solicitar que no se difunda la nota roja a proponer un diálogo con los medios de comunicación. Se quejó de que todos los días se habla de robos, violaciones y asesinatos y que eso es lo que pone en aprietos a la capital del país. Por eso solicitó una especie de pacto de silencio, pero ante las cítricas dio marcha atrás. La jefa de Gobierno se dio cuenta de dos cosas: la percepción es lo que …
