Acapulco, Gro.- En México y en Estados Unidos ha triunfado 80% de personajes a quienes tan solo tres años antes no se les veía posibilidad alguna de ganar. A ese fenómeno, entre los políticos en nuestro país, se les conoce como “caballo negro”, en este caso sería la “yegua negra”.
Fue el entonces gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa, quien en 1975 dijo que “la caballada estaba muy flaca”, para referirse en lenguaje hípico a los personajes mencionados en la sucesión presidencial.
Y como la política no tiene palabra de honor en los pronósticos de la carrera al gobierno de Guerrero, se tienen que valorar a otros considerados muy por detrás de Félix Salgado Macedonio, Beatriz Mojica Murga y Abelina López Rodríguez.
El 22 de abril de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum, en su “mañanera del pueblo” anunció que Esthela Damián Peralta presentó su renuncia como titular de la Consejería Jurídica del Ejecutivo, para buscar ser candidata de Morena a la gubernatura de Guerrero en 2027, a cuatro meses de que tomó posesión del cargo en sustitución de Ernestina Godoy.
Mensaje que cayó como valde agua fría en la cúpula morenista en Guerrero. Las reacciones no se hicieron esperar por parte del coordinador estatal, Jacinto González Varona, quien mostró un pánico escénico de abierto rechazo a la inminente postulación de la abogada chilpancingueña, debido a la proximidad del desplazamiento del timón guinda estatal del grupúsculo “nuñista”, en la dirección política y en el reparto de candidaturas de elección popular: diputaciones federales y locales, presidencias municipales, sindicaturas y regidurías.
A los comentaristas de café, “analistas” sabiondos de los dizque escenarios políticos y creadores de encuestas “patito” en sus páginas web de redes sociales, que “venden” a los “políticos” de la era moderna se les ve tener discusiones a grito abierto, donde coinciden los chairos radicales, felixistas, murguistas, avelinos y unos que otros extraviados en la cotidianidad de la política, que andan como veletas sin rumbo ni partido, pero metidos en campañas adelantadas violando las leyes; no saben si coincidir en que Damián es la “yegua negra” de la presidenta, aunque ésta no ha confirmado que sea su candidata.
Lo mismo sucedió con el grupo de los que casi no figuran, como Pablo Amílcar Sandoval, sumergido ahora en el ostracismo político; todo indica que se repetirá la historia, eso explica tantos brincos de Jacinto estando en piso parejo.
La senadora Beatriz Mojica y la alcaldesa Abelina López, so pretexto de dar la bienvenida a Damián Peralta, no pudieron ocultar su animadversión y deslizaron opiniones tendenciosas e injustificadas.
El senador Félix Salgado Macedonio reaccionó de una forma madura y como político “viejo” -priista- reconoció que la participación de Esthela Damián viene a fortalecer la democracia guerrerense. En buenos términos también se expresó el exalcalde Alberto López Rosas; mientras Rubén Cayetano y Guadalupe Eguiluz guardaron un prudente silencio al reservar sus opiniones.
Paralelamente se desató una sincronizada “campaña negra” orquestada desde las cloacas políticas tendientes a manchar la buena imagen y trayectoria de Esthela Damián, por ser la aspirante que ha venido concitando simpatías populares y aglutinando a reconocidos liderazgos territoriales de Morena, MC y PAN.
Siendo la única aspirante que, pese a traer arrastrando un desarraigo político y presencial en Guerrero, además de no cubrir los cinco años de radicar en la entidad, esté logrando mayor consenso sin que todavía ponga un pie en Guerrero, donde ya es esperada con inusitado interés, porque representa el mejor proyecto de transformación de Guerrero, que llevará a cabo con el apoyo director de la presidenta Claudia Sheinbaum.
¿Quién está detrás de Esthela Damián y con qué interés?
En política no hay casualidades ni coincidencias.
En México no se mueve nada sin la autorización presidencial.
Si bien es cierto que los morenistas están acostumbrados a romper sus propias reglas, incurriendo en actos de anarquía que para ellos es “democracia”, porque participa hasta la chacha en sus encuestas maquilladas; las reglas del juego siguen siendo las mismas y el dedo democrático sigue imperando e imponiendo a compadres, amigos y familiares.
Así que no sería nada raro que Esthela Damián sea la “yegua negra”. En Guerrero están marcadas las cartas, el as de reyes de Macuspana sigue siendo el senador Félix Salgado Macedonio, y no sería nada extraño que la exconsejera sea la carta principal del Zócalo de la Ciudad de México.
En conocimiento de los problemas de Guerrero, nadie le gana al Toro sin cerca; le sigue Bety Mojica, y de ahí los demás son puro choro, ya que Abelina López ni los problemas agudos de Acapulco conoce.
“Guerrero sabe” que Abelina López tiene fuertes señalamientos de mal manejo de recurso, de incapacidad para resolver los problemas básicos del puerto y del robo de despensas para beneficio de las niñas con cáncer… Pero “Abe va”. No sé a dónde, pero está en campaña.
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