La cinta de David Pablos conquistó seis estatuillas, entre ellas Película, Actor y Fotografía, y en Dirección hubo sorpresa porque el premio fue compartido; y en animación ganó Soy Frankelda. En la ceremonia también se expusieron los retos que enfrenta el cine mexicano, como la IA
El sábado pasado los Estudios Churubusco se vistieron de gala al ser la sede de la ceremonia de la entrega de los Premios Ariel a lo mejor del cine mexicano, una noche en la que En el Camino se convirtió en la gran protagonista al llevarse seis estatuillas de las 13 categorías en las que competía. La cinta de David Pablos obtuvo los premios a Película, Dirección, Actor para Osvaldo Sánchez, Revelación Actoral para Víctor Miguel Prieto Simental, Coactuación Masculina para Mariano López Sosa y Fotografía para Ximena Amann. El filme, además, representará a México en la carrera por el Óscar 2027 a Mejor Cinta Internacional.
La emoción de Pablos quedó de manifiesto al subir al escenario para recibir uno de los reconocimientos de la noche. El cineasta agradeció especialmente al equipo que hizo posible la película y a sus actores por la confianza depositada en su trabajo. “Yo no estaría aquí sin mi equipo de trabajo. Gracias a mis actores, a su generosidad, por ponerse en mis manos. Por su entrega, por su fe. Gracias a Inna Payán por creer en esta historia, que pensé que nadie quería ver”, expresó durante la ceremonia. En Dirección, sin embargo, hubo espacio para una sorpresa: el premio fue compartido con Pablo Pérez Lombardini, por La Reserva, producción que también obtuvo los galardones de Ópera Prima y Música Original.
El pulso de la competencia se mantuvo en las categorías técnicas, donde Autos, Mota y Rocanrol tuvo una noche especialmente destacada al conquistar cinco premios: Vestuario, Sonido, Efectos Visuales, Maquillaje y Diseño de Arte. En actuación femenina, Diana Sedano se llevó el Ariel por Juana, cinta en la que interpreta a una periodista de 45 años que, entre el aislamiento y las heridas de su pasado, retoma una investigación sobre feminicidios y corrupción. La actriz no pudo asistir a la gala, pero su mensaje llegó al público a través de una periodista que recibió el premio en su nombre.
Sedano aprovechó el discurso para recordar que detrás de la historia que cuenta Juana existe una realidad que continúa marcando al país. “Esta es una celebración y quiero honrar ese espíritu, pero también quiero nombrar la realidad que inspiró esta película”, señaló al referirse a las dificultades que enfrenta el periodismo en México. También habló de la censura y del papel que puede desempeñar el arte para mirar de frente aquello que suele permanecer oculto. La ceremonia tuvo además otros momentos de reconocimiento, como los premios para Ángeles Cruz, quien ganó Coactuación Femenina por Las Locuras, y Soy Frankelda, que obtuvo el Ariel a Película de Animación.
rosita arenas
La memoria y el futuro del cine mexicano también ocuparon un lugar importante durante la velada. Rosita Arenas y el documentalista Demetrio Bilbatúa recibieron el Ariel de Oro, mientras que el tradicional segmento In Memoriam recordó a figuras del gremio fallecidas durante el último periodo, entre ellas Eduardo Manzano, Ella Laboriel, Gerardo Taracena, Pedro Torres y Elsa Aguirre. Por su parte, Daniel Hidalgo, presidente de la AMACC, puso sobre la mesa algunos de los desafíos que enfrenta la industria, desde la aplicación de la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual hasta el avance de la inteligencia artificial. Reconoció el cambio legislativo como un paso importante, aunque advirtió que ahora viene el reto de convertirlo en mejores condiciones para producir y exhibir cine, al tiempo que llamó a aprovechar las nuevas herramientas tecnológicas sin perder de vista a las personas que hacen posible cada película.