En el semanario Desde la Fe, dejó en claro su rechazo a los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias que impulsa el gobierno de Morena
En el semanario Desde la Fe, dejó en claro su rechazo a los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias que impulsa el gobierno de Morena

El gobierno no tiene por qué determinar quién dice la verdad ni definir qué juicios deben de ser aceptados y cuáles rechazados, reclamó la Arquidiócesis Primada de México.
En su editorial en el semanario Desde la Fe, la iglesia dejó en claro su rechazo a los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias que impulsa el gobierno de la presidenta, Claudia Sheinbaum.
“Ninguna autoridad administrativa puede determinar la veracidad, legitimidad o aceptabilidad de las opiniones”, enfatizó.
Asimismo, la Arquidiócesis planteó que lo que se debería de hacer es ampliar las fuentes de información de los ciudadanos y no intentar afectar la autonomía.
“La libertad de expresión no sólo exige impedir la censura; exige también proteger la capacidad de cada persona para buscar la verdad y formar un juicio libre, sin convertirse en objeto de manipulación o de intereses económicos, ideológicos o tecnológicos”, aseveró.
En este sentido, la iglesia destacó que la comunicación debe contribuir a formar ciudadanos libres, que sean capaces de diferenciar la verdad y que puedan dialogar con respeto, incluso cuando haya diferencias de por medio.
“La diversidad de opiniones sobre un mismo hecho, siempre dentro del respeto a la verdad y los derechos humanos, enriquece la vida democrática y exige de cada ciudadano la responsabilidad de informarse, discernir y formar un juicio propio”, afirmó.
A lo largo de su editorial, la Arquidiócesis insistió en este punto, ya que señaló que “sólo una comunicación fundada en la verdad puede fortalecer la libertad y construir una sociedad auténticamente democrática”, aseveró la Arquidiócesis.
Por ello, sostuvo que es importante establecer un compromiso ético compartido por autoridades, medios de comunicación, plataformas digitales y ciudadanos con este propósito.
“El debate no consiste únicamente en definir hasta dónde puede llegar la regulación del Estado, sino en asumir la responsabilidad ética que acompaña toda tarea de comunicar”.
Asimismo, la Arquidiócesis dejó en claro que no puede existir censura previa al ejercicio de la libertad de expresión.
La Iglesia recordó que parte de su Doctrina Social establece que manifestar pensamientos, comparar conocimientos y expresar opiniones constituye un derecho propio.
“Desde esta perspectiva, ninguna autoridad puede impedir anticipadamente que una persona exprese sus ideas o difunda información, pues resulta incompatible con la libertad que corresponde a toda persona”, afirmó.
Además, agregó que también resulta incompatible con ese principio cualquier forma de comunicación que manipule, degrade o instrumentalice al ser humano.
En su escrito, la Arquidiócesis recordó que hace unos días los obispos de México publicaron un mensaje con motivo del centenario de la Guerra Cristera.
En él advirtieron sobre el riesgo de que los derechos se proclamen de manera puramente formal mientras avanzan, de manera disimulada, otras violaciones de la dignidad humana.
En ese sentido, alertaron sobre la amenaza de condicionar la conciencia mediante la manipulación de la información, la reducción de la persona a un simple perfil de consumo, la captura de la atención mediante algoritmos que favorecen la polarización y las nuevas formas de dependencia propias del entorno digital.
El posicionamiento llegó después de que el gobierno federal, bajo el pretexto de proteger el derecho de las audiencias, anunció su intención de regular la difusión informativa.
Para esto, se buscará implementar criterios relacionados con la veracidad de los contenidos, el derecho de réplica y la diferenciación entre opiniones y hechos en los medios de radio y televisión.
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