El tránsito marítimo comienza a normalizarse en el estrecho por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, mientras Washington y Teherán negocian una extensión de la tregua
El tránsito marítimo comienza a normalizarse en el estrecho por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, mientras Washington y Teherán negocian una extensión de la tregua

La crisis en torno al Estrecho de Ormuz entró en una nueva fase marcada por señales de distensión en el tráfico marítimo, pero también por nuevas presiones geopolíticas de Irán para consolidar su control sobre uno de los corredores energéticos más estratégicos del mundo.
Datos de la firma especializada Lloyd’s List Intelligence, publicados por la cadena Univisión, muestran que durante las últimas semanas aumentó el número de embarcaciones internacionales que han retomado el tránsito por el estrecho, un indicio de que la navegación comienza a normalizarse tras meses de tensión derivados del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El paso por Ormuz es crucial para la economía global, ya que por esa vía circula aproximadamente el 20% del petróleo que se comercializa en el mundo. Desde el inicio de la confrontación regional, Teherán endureció las restricciones de navegación, afectando las exportaciones energéticas de varios países del Golfo Pérsico.
Según Bridget Diakun, analista de Lloyd’s List Intelligence, en entrevista con Univisión, en los últimos días se observó el paso de buques con banderas de Singapur, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur y Noruega, lo que refleja una recuperación gradual de la confianza de las navieras internacionales.
Entre el 20 y el 26 de mayo, cinco grandes petroleros abandonaron el Golfo a través de Ormuz. Entre ellos destacan el Eagle Veracruz, con bandera de Singapur; el Eagle Verona y el Yuan Gui Yang, ambos con destino a China; el Universal Winner, rumbo a Corea del Sur; y el Nissos Keros, que navega hacia India.
De acuerdo con la información disponible, China, Corea del Sur, India y Japón han mantenido coordinación directa con las autoridades iraníes para garantizar el tránsito seguro de sus embarcaciones.
Negociaciones con Washington
La reapertura gradual del corredor marítimo ocurre en paralelo a negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán. Un acuerdo marco contempla la posibilidad de extender por 60 días el actual alto al fuego, aunque la decisión final depende de la aprobación del presidente estadounidense, Donald Trump.
El entendimiento busca avanzar hacia una normalización más amplia del tráfico comercial y reducir el riesgo de nuevas interrupciones en los mercados internacionales de energía.
Sin embargo, el alivio en la navegación no ha significado una reducción de las tensiones políticas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con “destruir” Omán en relación con las negociaciones en marcha con Irán sobre un mecanismo para el control de la navegación en el estrecho de Ormuz, que ambos países comparten, en medio de las negociaciones entre Washington y Teherán para un acuerdo que ponga fin a la guerra:
“Omán se comportará como todos los demás o tendremos que destruirlos”, afirmó Trump en una comparecencia ante la prensa desde la Casa Blanca.
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