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Ilegítimas, las reformas aprobadas por una mayoría espuria, sostiene José Woldenberg

El expresidente del IFE sostiene que la integración de la Cámara de Diputados violó disposiciones constitucionales, afecto el equilibrio de poderes y la fortaleza institucional

El expresidente del Instituto Federal Electoral (IFE), José Woldenberg, afirmó que las reformas constitucionales y legales aprobadas durante la actual mayoría legislativa enfrentan un problema de origen debido a la forma en que se integró la Cámara de Diputados tras la elección federal de 2024.

Durante la serie Conversaciones para decidir con libertad, conducida por Pablo Hiriart y Julián Andrade, Woldenberg coincidió con la definición de una "mayoría calificada espuria" en el Congreso y sostuvo que las modificaciones aprobadas bajo esa correlación de fuerzas no cumplen con los requisitos de legitimidad que exige el orden constitucional.

"Yo estoy de acuerdo con eso", respondió cuando Hiriart planteó que diversos analistas consideran espuria la mayoría calificada alcanzada por la coalición gobernante.

El exconsejero electoral señaló que la sobrerrepresentación otorgada a Morena, PT y PVEM alteró la integración de la Cámara de Diputados y permitió la aprobación de reformas constitucionales que, a su juicio, derivan de una conformación contraria al espíritu de las normas electorales.

"Al violarse la conformación de la Cámara de Diputados, al violar normas constitucionales, pues una Cámara de Diputados espuria ha generado una serie de reformas que a ojos vistos no llenan, desde mi punto de vista, los requisitos para hacerlo", sostuvo.

Woldenberg ubicó el origen del problema en la asignación de diputaciones posteriores a los comicios de 2024.

Recordó que la coalición integrada por Morena, PT y Partido Verde obtuvo alrededor de 54 por ciento de la votación para la Cámara de Diputados, pero terminó con aproximadamente 74 por ciento de los escaños, una diferencia que consideró “incompatible con el principio constitucional de representación”.

Según explicó, la reforma electoral de 1996 estableció límites para impedir que una fuerza política obtuviera una sobrerrepresentación superior a ocho puntos porcentuales respecto de su votación efectiva.

El expresidente del IFE argumentó que tanto el Instituto Nacional Electoral como el Tribunal Electoral realizaron una interpretación literal de la Constitución al contabilizar por separado a los partidos coaligados, dejando de lado los antecedentes legislativos que dieron origen a la norma.

A su juicio, esa interpretación permitió construir una mayoría calificada que posteriormente abrió paso a reformas constitucionales de amplio alcance.

Reformas sin consenso

Woldenberg contrastó el proceso actual con las reformas político-electorales aprobadas entre 1977 y 2014, las cuales —dijo— fueron resultado de negociaciones entre distintas fuerzas políticas.

Sostuvo que durante décadas se consolidó la idea de que las reglas electorales debían construirse mediante acuerdos amplios debido a que regulan la competencia entre partidos y garantizan condiciones de representación para la pluralidad política.

"Ese consenso se rompió", afirmó.

Según su análisis, desde 2018 las modificaciones impulsadas por el oficialismo dejaron de buscar acuerdos con otras fuerzas políticas y comenzaron a aprobarse desde una lógica de mayoría parlamentaria.

“Esto es lo que se ha roto a partir del 2018. Ni siquiera se ha buscado generar ese consenso. ¿Cómo se logran esos consensos? Pues hablando, negociando, cada uno poniendo las cartas sobre la mesa, evaluándolas, ponderándolas y al final llegando a un acuerdo. Pero para eso hay que tener una cierta altura de miras, es decir, una visión de Estado, no una visión facciosa, que es lo que hoy tenemos”, sentenció.

Woldenberg también criticó a profundidad las modificaciones realizadas en instituciones vinculadas al sistema electoral y al equilibrio entre poderes.

Mencionó los intentos de reforma electoral promovidos durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los cambios en la integración del Tribunal Electoral, las modificaciones en los mecanismos de nombramiento dentro del INE y la desaparición de organismos autónomos.

Consideró que esas decisiones forman parte de un proceso de concentración de poder que, en su opinión, ha debilitado los contrapesos institucionales.

"Cada vez menos", respondió cuando fue interrogado sobre si México continúa siendo una democracia consolidada, “cada vez menos, sin duda alguna, y yo creo que se está construyendo un régimen autoritario, digamos, porque veamos más allá de lo electoral.

“Por ejemplo, al Poder Judicial... Se le descabezó, se creó una Corte alineada a los designios gubernamentales y con eso, digamos, uno de los poderes que tiene que ser teóricamente contrapeso al Ejecutivo, dejó de serlo”, abundó.

"Estamos en grandes problemas"

El exconsejero electoral concluyó que la controversia sobre la sobrerrepresentación legislativa no es un debate técnico aislado, sino un asunto que impacta directamente la legitimidad de las reformas aprobadas por el Congreso.

Por ello insistió en que la discusión debe remitirse no sólo a la interpretación literal de la Constitución, sino al propósito con el que fueron creados los límites constitucionales a la representación legislativa.

"Ahí está. Por eso estamos en grandes problemas", afirmó al referirse a las reformas derivadas de una Cámara de Diputados cuya integración, según su criterio, se apartó de las reglas originalmente pactadas para garantizar la representación plural del país.

Ve la entrevista completa en nuestro canal de YouTube en la siguiente liga

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