Con una reforma, excluyó de las elecciones a quienes el gobierno califique como “golpistas” y amplió a siete años los cargos de elección popular
Con una reforma, excluyó de las elecciones a quienes el gobierno califique como “golpistas” y amplió a siete años los cargos de elección popular

El gobierno de Estados Unidos llamó a sus socios internacionales a dejar de hacer “negocios como siempre” con Nicaragua, al considerar que el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha terminado de erosionar la democracia del país y utiliza las instituciones para mantenerse en el poder.
“Las dictaduras que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deberían disfrutar de los mismos beneficios económicos o políticos que los gobiernos comprometidos con la defensa de la paz y la seguridad del hemisferio”, señaló el Departamento de Estado de Estados Unidos, que llamó a sus socios internacionales a “detener inmediatamente las operaciones habituales con esta brutal dictadura”.
El llamado se produjo después de que la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por Ortega y Murillo, volviera a modificar la Constitución para impedir que opositores puedan presentarse a elecciones. La reforma supone un nuevo paso en el control que ejerce el gobierno sobre las instituciones del país.
La modificación no elimina los comicios, como había planteado recientemente Ortega en declaraciones que provocaron alarma internacional. De acuerdo con el diario oficialista El 19 Digital, la reforma constitucional aprobada por la Asamblea la noche del martes establece que no podrán ser candidatos a cargos de elección popular ni ocupar cargos públicos los “golpistas” y “traidores a la patria”.
La reforma también amplía de seis a siete años el periodo presidencial y el de otros cargos de elección popular. Además, establece que las leyes extranjeras no tendrán efecto jurídico en Nicaragua.
Para Washington, estos cambios confirman que el gobierno nicaragüense utiliza las instituciones del Estado para consolidar el poder de Ortega y Murillo. El Departamento de Estado acusó a ambos de haber vuelto a modificar la Constitución para “afianzar su dinastía ilegítima” y privar indefinidamente a los nicaragüenses de elecciones libres y justas.
“La guerra de Murillo y Ortega contra la democracia amenaza la estabilidad y la prosperidad de nuestro hemisferio”, sostuvo el gobierno estadounidense.
Estados Unidos añadió que la administración de Donald Trump continuará identificando y aplicando medidas para responder a las violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno de Ortega y Murillo, incluso en espacios como la Organización de Estados Americanos (OEA).
“Apoyamos el derecho de los nicaragüenses a decidir el futuro de su país”, concluyó el Departamento de Estado.
Yesterday the Murillo-Ortega's National Assembly gutted what was left of Nicaragua’s democracy in the second constitutional rewrite in two years. The U.S. will implement measures at the next @OAS_official Foreign Ministerial to ensure our hemisphere stops business as usual with…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) September 2, 2026
El llamado de Estados Unidos ocurre mientras México mantiene relaciones comerciales con Nicaragua. Los datos de la Secretaría de Economía muestran que México vende a Nicaragua más productos de los que compra a ese país.
Por ejemplo, en junio de 2026 México exportó a Nicaragua productos por 92.4 millones de dólares, mientras que importó 39.9 millones de dólares. Es decir, en ese mes México vendió a Nicaragua más del doble de lo que le compró.
La diferencia no es exclusiva de ese mes. Los datos recientes de comercio exterior muestran que las exportaciones mexicanas hacia Nicaragua superan de manera constante a las importaciones provenientes de ese país, lo que significa que la balanza comercial favorece a México.
En 2024, uno de los principales productos que México vendió a Nicaragua fueron alambres y cables eléctricos, con 145 millones de dólares. En sentido contrario, el principal producto que México compró de Nicaragua fue carne de animales de la especie bovina, fresca o refrigerada, por 135 millones de dólares.
El intercambio comercial involucra a varios estados mexicanos. En 2024, Nuevo León, Jalisco y Ciudad de México fueron los principales lugares de origen de las exportaciones mexicanas hacia Nicaragua, mientras que Sinaloa, Chihuahua y Nuevo León concentraron la mayor parte de las importaciones procedentes de ese país.
La relación económica también incluye inversión y remesas, aunque en montos menores. Durante 2024, la inversión extranjera directa proveniente de Nicaragua hacia México fue de 302 mil dólares, concentrada en Quintana Roo.
En el segundo trimestre de 2026, México recibió 847 mil dólares en remesas provenientes de Nicaragua, mientras que desde México fueron enviados 2.89 millones de dólares hacia ese país.
También existe un flujo migratorio entre ambos países. En 2020 se registraron 1,984 inmigrantes provenientes de Nicaragua en México. De ellos, 45.9 por ciento eran mujeres y 54.1 por ciento hombres.
Las entidades mexicanas que concentraron el mayor número de inmigrantes provenientes de Nicaragua fueron Chihuahua, con 504 personas; Coahuila de Zaragoza, con 432, y Chiapas, con 230.
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