...

Información para decidir con libertad

El palco

La foto. La Suplente entre Melania y Carney, riendo a carcajadas mientras Trump ocupaba la butaca inalcanzable. Ella sonriente. Ella hasta cómoda. Ella ahí. Ella sin ser ella.

El quid es en realidad todo lo que rodea la escena.

Porque antes se habló de una posible reunión bilateral. “Todavía no está definido”, dijo La Suplente con ese tono que usa para las cosas que sí quiere que pasen, pero que no puede conseguir. Al final no hubo cumbre. Hubo comentarios sueltos entre gol y gol con un tótem eslovaco con lentes de espejo en medio. “Fue un buen ambiente”, resumió ella, mientras sabía que Rubio la observaba a medio metro. Ni una palabra de Zambada. Ni una palabra de la DEA y su “conexión letal”. Ni una palabra de los zacatecanos asesinados.

Se carcajeó con Trump el mismo fin de semana en que su gobierno decía estar preparando “medidas jurídicas más importantes” por la muerte de otro migrante mexicano en Florida. La indignación quedó en un boletín, un canciller ignorante y una diplomacia inútil. La cercanía fue sólo para la foto.

Y luego está la historia del vuelo cancelado y la justificación agotadora de que por qué una jefa de Estado debe tomar un avión militar, sabiendo que viajar en línea comercial la expondría a una rechifla hasta ahora exitosamente evitada.

Y es que no es cualquier cosa. Argumentos exhaustivos explicando por qué no asistió a la inauguración en México, pero sí a la final en Nueva Jersey. Campañas de su oficina aclarando que no habría reunión formal con Trump para desdecirse después y otra vez. Días machacando que ausentarse de un partido fue solidaridad con el pueblo para acabar justificando que asistir al otro fue diplomacia. Un carísimo aparato completo de comunicación trabajando horas extra para evitar que un vuelo cancelado terminara convertido en una metáfora Transformadora.

No hacía falta.

Ya lo era.

Porque La Suplente hace un chiste y se pasa una semana entera explicándolo. Mete la pata y mágicamente lo convierte en una decisión de Estado. Porque simular ser quien no es y jamás ha sido, frente a quienes descalifica sin parar en sus mañaneras, ya es sin la menor duda su verdadero deporte de exhibición…

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp