La razón por la que el gobierno desacredita al Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU es la complicidad de autoridades con los grupos criminales. La presidenta Sheinbaum ha optado por cuidar a gobernadores, alcaldes, funcionarios y miembros del gabinete que son beneficiados, protectores o socios de cárteles, que le heredó López Obrador. Ahí está el centro del problema que impide frenar o reducir drásticamente las desapariciones forzadas: la colusión del crimen organizado con los tres niveles de gobierno y …
