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Camilo Séptimo, la nostalgia que conquistó los escenarios

Con la sensibilidad de hacer música con letras honestas, que explora diversas influencias entre el rock y el pop, el grupo es un referente del indie en nuestro país y se ganó el gusto del público con su trabajo

Camilo Séptimo, grupo referente indiscutible del indie rock y el synthpop en México, ocupa los titulares de todos los medios este día, pero no como lo ha hecho en ocasiones anteriores. Su tecladista fue víctima de un terrible crimen y no hay justicia que cure el dolor.

El proyecto surgió en 2013 al norte de la Ciudad de México como un respiro creativo para Manuel "Coe" Mendoza y Erik Vázquez tras cerrar el ciclo de su anterior banda. Lo que inició como una reunión casual de amigos en un estudio casero se transformó por completo al sumar los sintetizadores espaciales de Jonathan "Honas" Meléndez.

El nombre de la agrupación nació de una broma con un amigo que les sugirió componer baladas tristes al estilo del cantante Camilo Sesto. La respuesta de Coe, "sí, y yo me voy a llamar Camilo Séptimo", bautizó un concepto musical que terminó alejándose del folk para esculpir atmósferas nocturnas. El sonido del trío se consolidó gracias a líneas de bajo hipnóticas y letras honestas que le cantan al amor, al desamor y a las conexiones espirituales.

Jonathan "honas" meléndez

El salto al ojo público ocurrió de forma orgánica y veloz con el lanzamiento de sus primeros sencillos, "Portales" y el rotundo éxito de "No confíes en mí". El video de este último tema acumuló millones de reproducciones en YouTube sin campaña de por medio, obligando a los músicos a tomarse el proyecto en serio. A partir de ese momento, la banda comenzó a construir un romance genuino con una comunidad de seguidores que crecía de boca en boca.

Esa complicidad llevó a Camilo Séptimo a salir del circuito subterráneo para conquistar los escenarios más importantes de la República Mexicana y el extranjero. Su nombre se volvió habitual en carteles de festivales masivos como el Vive Latino, Tecate Pa'l Norte, Coordenada, Tecate Comuna, Machaca Fest; La Tocada y Ruido Fest en Estados Unidos; y Sonorama Ribera en España, entre otros. La banda demostró desde un principio que la música independiente y nostálgica podía convocar multitudes idénticas a las de los proyectos de grandes multinacionales.

El grupo ha agotado las entradas en todos los recintos principales de la CDMX. Acompañados en vivo por músicos de apoyo como el baterista César Cardiel, ofrecen conciertos que se transforman en experiencias multisensoriales llenas de luces neón y visuales cósmicos. Sus presentaciones logran que miles de personas encuentren en sus canciones un refugio cálido y un espacio para abrazar sus propias historias cotidianas.

Camilo Séptimo tiene una docena de fechas programadas en distintas ciudades de la República Mexicana, entre septiembre, octubre y noviembre. El público entenderá con amor si éstas se cancelan. Y tal vez sea necesario que otras bandas se unan, que los grupos de rock en México saquen un manifiesto y acompañen el dolor junto con todos los fans.

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