El autor de "La maldición de Malinche" falleció este miércoles a los 76 años; su obra, marcada por la crítica social, el compromiso político y el amor, trascendió fronteras y generaciones
El autor de "La maldición de Malinche" falleció este miércoles a los 76 años; su obra, marcada por la crítica social, el compromiso político y el amor, trascendió fronteras y generaciones

La música de protesta y el Canto Nuevo en México perdieron a una de sus voces más representativas. Gabino Palomares, trovador y cantautor guanajuatense, murió este miércoles, informó la Secretaría de Cultura federal. Durante más de cinco décadas, el compositor convirtió sus canciones en una expresión de crítica social, defensa de las causas populares y también de sentimientos amorosos. Su obra dejó una presencia importante dentro de la música mexicana y latinoamericana.
Originario de Comonfort, Guanajuato, donde nació en 1950, Palomares estudió Ingeniería Química en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Su acercamiento a la música comenzó durante los festivales universitarios de principios de los años setenta y, en 1975, se trasladó a la Ciudad de México. En la capital comenzó a presentarse en bares, peñas, universidades, plazas y colonias populares, espacios donde estableció amistad con artistas como Amparo Ochoa y Salvador “Chava” Flores. En 1978 lanzó su primer álbum, La maldición de Malinche, que reunió algunas de las piezas más reconocidas de su trayectoria.

Con más de un centenar de composiciones y más de una decena de discos publicados, Palomares llevó su propuesta musical a distintos países de Centro y Sudamérica, además de Estados Unidos, Canadá y Alemania. En 1982 fue designado Secretario General del Comité Internacional de la Nueva Canción, con sede en Cuba, responsabilidad que mantuvo hasta 1988. Compartió escenarios con figuras como Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Chico Buarque, Daniel Viglietti, León Gieco, Pablo Milanés, Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat e Isabel Parra. En México actuó en universidades, plazas, peñas, el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris y el Auditorio Nacional, recinto donde celebró cuatro décadas de trayectoria artística en 2013.
Entre sus canciones más recordadas permanece "La maldición de Malinche", una obra que cuestiona el despojo y la relación histórica de México con el extranjero. La voz de Palomares acompañó durante décadas diversas luchas sociales de México y América Latina, además de reconocer su compromiso con la música y el patrimonio cultural. Su repertorio quedó marcado por letras que abordaron las desigualdades y las injusticias, pero también por composiciones dedicadas al amor.
Recomendar Nota
Contacto