En su visita a Francia, León XIV visitó a migrantes y personas vulnerables y escuchó a víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia
En su visita a Francia, León XIV visitó a migrantes y personas vulnerables y escuchó a víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia

PARÍS. — El papa León XIV concluyó este domingo la tercera jornada de una visita de cuatro días a Francia que ha combinado grandes concentraciones religiosas con una agenda política y social en la que han aparecido algunos de los principales desafíos de Europa: la guerra, la migración, la inteligencia artificial, la crisis del multilateralismo y la respuesta de la Iglesia a los abusos sexuales cometidos por miembros del clero.
La gira, que comenzó el viernes 25 de septiembre es la primera visita oficial de un pontífice a Francia continental desde la realizada por Benedicto XVI en 2008. El recorrido comprende París, Lourdes y Metz.
Uno de los primeros encuentros de León XIV fue con el presidente francés Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo. La reunión se produjo en un contexto marcado por diferencias entre la Iglesia y el gobierno francés en asuntos como la muerte asistida, al tiempo que ambos coincidieron en la necesidad de defender la dignidad humana y abordar los conflictos internacionales.
Le Monde señaló antes del viaje que la relación entre Macron y el Vaticano atravesaba tensiones, pese a la cercanía que el mandatario francés mantuvo con el fallecido papa Francisco.
La agenda del pontífice también llevó al papa a la sede de la UNESCO, donde centró buena parte de su mensaje en la cooperación internacional y en los riesgos asociados con la inteligencia artificial.
León XIV advirtió que el sistema multilateral atraviesa una crisis y sostuvo que el diálogo internacional corre el riesgo de convertirse en una mera formalidad si no existe voluntad política para alcanzar acuerdos.
En París, el pontífice buscó además acercarse a sectores que viven situaciones de vulnerabilidad. El sábado visitó la Maison Bakhita, centro de acompañamiento e integración social que trabaja principalmente con migrantes y personas en situación de precariedad.
Allí escuchó los testimonios de personas procedentes de Afganistán, Nigeria y de jóvenes con discapacidad.
La dimensión religiosa de la visita quedó patente el sábado, cuando cientos de miles de personas participaron en la misa celebrada en París. Reuters calculó la asistencia en unas 800 mil personas, en el principal acto multitudinario de la gira hasta ese momento. León XIV llamó a los católicos franceses a encontrar en la fe una fuente de esperanza frente a la soledad, el desánimo y la pérdida de referencias.
Pero uno de los asuntos más delicados del viaje es la crisis de abusos sexuales dentro de la Iglesia francesa. Este domingo, en Lourdes, León XIV abordó públicamente el problema y pidió a la Iglesia reconocer sus fallas y continuar enfrentando los abusos.
Posteriormente estaba previsto un encuentro privado con siete supervivientes de abusos sexuales cometidos por sacerdotes y otros integrantes de instituciones católicas.
El encuentro adquiere especial relevancia porque Francia sigue enfrentando las consecuencias del informe independiente publicado en 2021 sobre los abusos cometidos en la Iglesia.
Las víctimas han reclamado no sólo reconocimiento, sino cambios estructurales en la formación de sacerdotes, los mecanismos de denuncia y los sistemas de reparación. Reutersinformó que algunos supervivientes consideran insuficientes las medidas adoptadas hasta ahora.
La elección de Lourdes tiene además una carga simbólica. El santuario es uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo, pero durante esta visita también quedó asociado al debate sobre los abusos.
Las autoridades del santuario cubrieron los mosaicos realizados por el sacerdote y artista Marko Rupnik, acusado por varias mujeres de abusos sexuales y psicológicos.
En Lourdes, León XIV también se pronunció contra la normalización de la muerte asistida, en momentos en que Francia avanza en la legalización de esta práctica. El papa pidió preservar una concepción de la vida basada en la dignidad humana y calificó de problemática la idea de convertir la asistencia para morir en una práctica considerada normal.
Este lunes, León XIV continuará su gira en Metz, en el noreste francés. Allí participará en un encuentro interreligioso y pronunciará un discurso centrado en las raíces de Europa, la paz y la unidad del continente. La visita concluirá posteriormente con una ceremonia de despedida en el aeropuerto Metz-Nancy-Lorraine.
De esta manera, el viaje francés de León XIV se perfila como una combinación de evangelización y diplomacia: por un lado, busca reforzar la presencia de la Iglesia en una sociedad francesa profundamente secularizada; por otro, coloca al pontífice ante debates que trascienden a la Iglesia, desde la inteligencia artificial y la migración hasta la guerra, la crisis del multilateralismo y la respuesta institucional frente a los abusos sexuales.
El último capítulo en Metz permitirá conocer con mayor claridad hasta dónde pretende llevar León XIV su mensaje sobre Europa y la paz, dos asuntos que se han convertido en elementos centrales de su agenda internacional.
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