Los investigadores encontraron drones, explosivos y mecanismos de detonación semejantes a los utilizados en otras operaciones atribuidas a Moscú
Los investigadores encontraron drones, explosivos y mecanismos de detonación semejantes a los utilizados en otras operaciones atribuidas a Moscú

Alemania atribuyó formalmente a Rusia el ataque con drones explosivos contra el aeropuerto de Leipzig/Halle del pasado 4 de agosto. La conclusión de la investigación elevó este martes la tensión entre Moscú y Europa y llevó a la OTAN y a la Unión Europea a anunciar que estudian una respuesta conjunta.
Las autoridades alemanas sostienen que las pruebas policiales y de inteligencia apuntan a una operación dirigida por organismos estatales rusos. Los investigadores encontraron drones, explosivos y mecanismos de detonación semejantes a los utilizados en otras operaciones atribuidas a Moscú.
Uno de los aparatos, cargado con explosivos, fue localizado cerca de un avión ucraniano Antonov y no detonó por una falla. También se encontraron una antena oculta en un árbol, restos metálicos y rastros de explosivos. Una muestra de ADN permitió avanzar en la identificación de uno de los posibles participantes.
La investigación encontró además vínculos entre una persona relacionada con la operación y los servicios de inteligencia rusos. Berlín considera que Moscú habría utilizado “agentes desechables”: personas reclutadas para realizar sabotajes sin formar parte oficialmente de los servicios secretos.
El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, afirmó que las evidencias permiten concluir que los responsables actuaron “por encargo de organismos estatales rusos”. Alemania anunció medidas diplomáticas y buscará nuevas sanciones europeas contra Moscú.
La reacción internacional fue inmediata. Según informó este martes la agencia EFE, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, habló con el canciller Friedrich Merz y afirmó que “las pruebas son claras”.
“La OTAN se muestra plenamente solidaria con Alemania tras el ataque híbrido ruso perpetrado en Leipzig”, señaló Rutte. Añadió que los intentos de Moscú de intimidar a Europa y debilitar su apoyo a Ucrania “son inútiles y fracasarán”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también habló con Merz y advirtió que los ataques híbridos “no quedarán sin respuesta”. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, anunció que la UE trabajará con Alemania para “aumentar la presión sobre Rusia”.
Las reacciones se extendieron a varias capitales europeas. El presidente finlandés, Alexander Stubb, afirmó que la estrategia rusa consiste en “intimidarnos, socavar nuestra determinación y nuestra voluntad de apoyar a Ucrania”.
Donald Tusk advirtió, por su parte, de una “escalada de tensiones” provocada por Rusia en Polonia, los países bálticos, Rumania y “ahora Alemania”. El dirigente polaco aseguró: “No nos dejaremos intimidar”.
El episodio de Leipzig preocupa especialmente porque el aeropuerto participa en la cadena logística de apoyo a Ucrania. Para los gobiernos europeos, ya no se trata solamente de ciberataques o espionaje: Alemania acusa ahora a Rusia de haber llevado explosivos a territorio de la OTAN.
Rutte y Von der Leyen se reunirán este miércoles en Bruselas para analizar las “amenazas híbridas” y posibles medidas adicionales contra Moscú. El debate que abre Leipzig es más grave: hasta dónde puede Rusia realizar sabotajes en territorio europeo sin provocar una respuesta colectiva de la OTAN.
Recomendar Nota
Contacto