Rubén Moreira indicó que las ciudades más peligrosas en procesos electorales son Culiacán, Tijuana, Celaya, Chilpancingo, Acapulco y Cuautla
Rubén Moreira indicó que las ciudades más peligrosas en procesos electorales son Culiacán, Tijuana, Celaya, Chilpancingo, Acapulco y Cuautla

La violencia y la inseguridad en las campañas políticas se ha convertido en un actor en los procesos electorales, lo cual representa un riesgo para la democracia, afirmó el coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira.
Al participar en la Mesa de Diálogo: “Inseguridad y Elecciones”, organizado por la dirigencia nacional del PRI, indicó que las ciudades más peligrosas para hacer campaña son Culiacán, Tijuana, Celaya, Chilpancingo, Acapulco y Cuautla.
Señaló que de acuerdo con estudios de diversas consultorías, en el proceso electoral 2023-2024 se contabilizaron 889 víctimas entre políticos, candidatos y equipos de campaña, y en los últimos 8 años ese número asciende a 2 mil 974 agresiones en tiempo de elecciones.
Recordó que en 2021 se presentó el caso Sinaloa, en donde la delincuencia organizada secuestró a operadores políticos del PRI para beneficiar a los candidatos de Morena, proceso del cual salió electo el gobernador con licencia Rubén Rocha Mora, señalado por las autoridades de Estados Unidos por vínculos con el "Cártel de Sinaloa".
El exgobernador de Coahuila destacó la necesidad de contar con un mapa de riesgo que precise los estados, municipios y distritos con mayor riesgo para hacer campaña, y que el gobierno federal y el Instituto Nacional Electoral (INE) tengan una participación más activa para evitar la violencia en las elecciones del próximo año.
Dijo que para vigilar el buen desarrollo del proceso electoral de 2027 y evitar lo que sucedió en Sinaloa en 2021 se tiene que invitar como observadores a organizaciones ciudadana y a organismos internacionales a las zonas de conflicto.
Destacó que todos, incluyendo el gobierno federal y el INE saben perfectamente que Michoacán, Sinaloa, Baja California y Guerrero son focos rojos y es donde se debe poner mayor atención para evitar que la violencia incida en los procesos electoral y en los resultados.
Indicó que cuando el crimen interviene en los procesos electorales, se convierte en autoridad, porque pone candidatos y una vez que ganan las elecciones impone funcionarios en los gobiernos.
“Es imposible pensar que en tierra caliente los criminales no están influyendo en los gobiernos”, apuntó Moreira, por lo que se debe desarrollar un diagnóstico para proteger la democracia del país.
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