Murió Plas Johnson, el saxofonista que quedó inmortalizado con el tema de La Pantera Rosa
Rocío Macías
22/07/2026
A pocos días de cumplir 95 años, el músico de jazz falleció en Los Ángeles. Aún cuando fue miembro de bandas reconocidas y acompañó en grabaciones y conciertos a Frank Sinatra, Nat King Cole, Peggy Lee, Ella Fitzgerald, B.B. King y The Beach Boys, siempre será reconocido por el tema de la famosa película y la caricatura
La inconfundible melodía de La Pantera Rosa quedó marcada para siempre por el sonido del saxofón de Plas Johnson, músico estadounidense que falleció la semana pasada a los 94 años en su domicilio de Los Ángeles, informó su familia. Reconocido como uno de los músicos de sesión más destacados de la industria, Johnson construyó una carrera de varias décadas al lado de algunas de las figuras más importantes de la música popular.
Su interpretación del tema compuesto por Henry Mancini para la película La Pantera Rosa, grabada en 1963, convirtió esa pieza en una de las bandas sonoras más reconocibles del cine y que después pasó a la televisión con la caricatura de David H. DePatie and Friz Freleng y que hasta la fecha sigue siendo de las favoritas del público. La grabación contribuyó a que la composición obtuviera tres premios Grammy y una nominación al Óscar, además de consolidar el prestigio internacional del saxofonista, quien este martes habría cumplido 95 años.
Originario de Donaldsonville, Luisiana, donde nació en 1931, Johnson creció en un entorno familiar dedicado a la música. Su padre tocaba el banjo y el saxofón, mientras que su madre era pianista. Debutó profesionalmente a los 10 años como cantante y, tiempo después, encontró en el saxofón el instrumento con el que desarrollaría la mayor parte de su trayectoria artística.
Después de establecerse en Los Ángeles y vincularse con Capitol Records, se convirtió en uno de los músicos de estudio más solicitados de su época. Participó en grabaciones junto a Frank Sinatra, Nat King Cole, Peggy Lee, Ella Fitzgerald, B.B. King y The Beach Boys, entre otros intérpretes, dejando su sello en numerosas producciones que marcaron la historia de la música estadounidense.
Alguna vez en una entrevista, Johnson explicaba que buscaba aportar un elemento distintivo a cada sesión de grabación. "Mis solos siempre parecían elevar el nivel de la grabación. Podía hacerlo en ocho compases, podía hacerlo en 12, y estaba acostumbrado a hacer, tal vez, redobles de acompañamiento tras el vocalista", afirmó. Su legado permanece ligado tanto al jazz como a una de las melodías más célebres de la historia del cine y la televisión.