Mundial 2026: apenas 0.12% del PIB, un espejismo de 23 mil millones
La Aurora
20/07/2026
El torneo prometía detonar la economía, pero la derrama real fue 7% menor a lo esperado y se concentró en empleos temporales. El gasto público superó los 23 mil millones de pesos y el retorno apenas duplicó la inversión, dejando beneficios acotados y transitorios
El Mundial de Futbol, presentado como la gran oportunidad para detonar la economía nacional, terminó siendo un espejismo. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) documenta que la derrama apenas alcanzó 2,543 millones de dólares (mdd), cifra 7% menor a lo previsto y equivalente a solo 0.12% del PIB. “La perspectiva que se tenía sobre todo en relación con el posible aumento en el consumo y el empleo ante la organización del evento no se alcanzó y los resultados fueron más bien acotados”, señala el estudio.
La estimación oficial anticipaba una derrama de hasta 3,000 millones de dólares (mdd), pero los cálculos de Deloitte —citados en el análisis del CEESP— muestran que la realidad quedó corta. Las urbes con mayor beneficio fueron la Ciudad de México con 548 mdd, Jalisco con 290 mdd y Monterrey con 270, mientras que por sectores destacó la gastronomía, con 584 mdd.
Consumo y empleo, sin impulso
Los datos oficiales confirman que el efecto fue efímero. El INEGI estima que en junio el consumo privado apenas avanzó 0.1%, por debajo del 0.4% registrado un mes antes. En materia laboral, el Mundial tampoco logró revertir la fragilidad: aunque el repunte en la creación de plazas formales en junio fue celebrado por el gobierno, la evidencia muestra que buena parte de esos empleos fueron temporales y ligados directamente al Mundial. Según cálculos de Deloitte citados en medios especializados, se generaron alrededor de 101 mil empleos de corto plazo, 10% menos de lo proyectado originalmente. Estas contrataciones se concentraron en sectores como turismo, gastronomía, hospitalidad y logística, y se extinguieron una vez concluido el torneo.
El CEESP advierte que, aun con la creación de 61,023 empleos formales reportados por el IMSS en junio, “se requiere generar el doble de esa cifra en promedio mensualmente para dar cabida a la nueva fuerza laboral y contribuir en detener el crecimiento de la informalidad”. La realidad es que el Mundial aportó un repunte pasajero, pero no modificó la tendencia estructural: los empleos permanentes siguen siendo insuficientes y la informalidad continúa en ascenso.
La apreciación coincide con el reporte de BBVA Research, en donde se informa que aunque en junio se registró un crecimiento anual de 2.0% en plazas afiliadas al IMSS, al descontar la incorporación de trabajadores de plataformas digitales el aumento efectivo se reduce a apenas 1%. En cifras netas, se generaron 61 mil puestos de trabajo, pero esta creación acumulada en el primer semestre quedó 44% por debajo del promedio histórico, lo que confirma que el efecto del torneo fue acotado y transitorio.
Por otro lado, los datos más recientes de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) confirman que el Mundial no impulsó el consumo interno. En junio, las ventas de las cadenas afiliadas crecieron apenas 0.8% anual, una variación mínima que coincide con el estancamiento del consumo privado reportado por el INEGI y el CEESP. La ANTAD, que agrupa más de 46 mil establecimientos de autoservicio, departamentales y especializadas, señaló que el comportamiento de las ventas se mantuvo plano durante los meses del torneo, sin repunte en alimentos, bebidas ni artículos deportivos.
Walmart México informó un crecimiento de 4.4% en ventas en el país y un alza de 14% en comercio electrónico, aunque analistas señalan que el repunte obedeció más a su estrategia digital que a un efecto mundialista. Uber, en cambio, sí capitalizó la coyuntura: estimó 2.5 millones de viajes adicionales en las tres sedes mexicanas y un impacto económico de más de 46 mil millones de pesos, además de la generación de 105 mil empleos temporales en transporte y servicios. Didi, por su parte, no difundió cifras específicas, lo que confirma que Uber dominó la movilidad durante el torneo. El contraste es claro: el Mundial benefició más a las apps de transporte que al consumo interno o al empleo permanente. Y esto es consistente con que el incremento del empleo fue temporal y concentrado en las plataformas de movilidad.
Cifras oficiales, alegres y sin fundamento
En contraste, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, aseguró que la derrama económica del Mundial alcanzó entre 44 mil y 66 mil millones de pesos, con la generación de 100 mil empleos formales durante mayo y junio. Según explicó, 44 mil millones corresponden a operaciones con tarjetas y los 22 mil millones adicionales se estimaron en efectivo. Ninguna de sus cifras coinciden con los análisis económicos institucionales, ni con lo que reportan las asociaciones gremiales. Por añadir otro caso, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) advirtió que el beneficio no fue parejo: 7 de cada 10 restaurantes no registraron aumentos en ventas, lo que evidencia un impacto desigual.
La divergencia entre las cifras oficiales y los análisis independientes es clara: mientras una conferencia de prensa de Clara Brugada, del 20 de julio, se presume una derrama de hasta 66 mil millones de pesos y 100 mil empleos, datos del CEESP, BBVA y organismos empresariales sostienen y demuestran que la creación de plazas se mantiene muy por debajo del promedio histórico. Este contraste refuerza la narrativa de que el Mundial generó entusiasmo en los discursos oficiales, pero en la práctica dejó beneficios económicos más modestos y temporales.
El balance: gasto vs ingreso
La dimensión del espejismo se hace evidente al contrastar ingresos y gastos. Según datos oficiales y reportes de medios acreditados como la Secretaría de Hacienda y la Jefatura de Gobierno de la CDMX, México destinó alrededor de 23,122 millones de pesos en infraestructura y operación vinculada al Mundial. Frente a ello, la derrama reportada fue de 46,000 millones de pesos.
El cálculo es contundente: el país gastó más de 23 mil millones de pesos para recibir 46 mil millones. El retorno apenas duplicó la inversión, y al considerar que buena parte de los ingresos fueron temporales y concentrados en sectores específicos, la ecuación deja más dudas que certezas. Como resume el CEESP, el Mundial fue un espejismo: goles en la cancha, pero sin crecimiento en la economía.