La incompetencia del gobierno para gestionar sus tareas parece no tener límite. Patético.
Ayer en la mañana la Fiscalía General de la República informó que El Jando (que llevó a El Mayo Zambada y al hijo de El Chapo a Nuevo México), fue entregado a Estados Unidos sin tener conocimiento de que se trataba del piloto de confianza de los jefes del Cártel de Sinaloa.
Dice la FGR que cuando el piloto fue detenido en una balacera en Jesús María (municipio de Culiacán, donde vivía Ovidio Guzmán), lo interrogaron y dijo que él no era del grupo criminal.
Pero la presidenta Sheinbaum informó, minutos después de darse a conocer el comunicado de la FGR, que el piloto (El Jando) fue entregado a las autoridades de Estados Unidos luego de una “exhaustiva investigación”.
¿Qué investigaron, entonces?
¿Qué fue lo exhaustivo?
Lo atraparon en enero de 2025, lo investigaron y lo entregaron a Estados Unidos en agosto de ese año sin saber que era el piloto del Cártel, dice la FGR.
Sin embargo, el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, había informado el 11 de febrero de 2025 que el detenido era el piloto, El Jando.
El Jando no fue extraditado, sino enviado “con estricto apego a la Ley de Seguridad Nacional”, informó la presidenta.
¿Qué artículo de la Constitución le permite al gobierno expulsar a un ciudadano mexicano de su propio país, sin un juicio de extradición?
En Baja California, la gobernadora Marina del Pilar Ávila acusó al ex gobernador morenista (ahora PT) de haberle tendido una trampa con el supuesto intermediario del FBI al que ofreció “informar todo lo que sé”.
Sea o no sea así, el hecho es el mismo: ella ofreció informar todo lo que sabe y lo que se dice en las mesas de seguridad, al gobierno de Estados Unidos.
La acusación a Bonilla es relevante porque se trata de su compañero de coalición. ¿No que era la ultraderecha la que tejía esas maniobras para hacer quedar mal a la 4T, como dice la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel?
De un reclusorio salió libre Víctor Rodríguez Padilla, ex director de Pemex, después de haberle dado una golpiza salvaje a su esposa Felicia Jiménez Lavié.
“El científico” seguirá su proceso en libertad porque su esposa lo perdonó. ¿Se trata de un asunto entre particulares? No, fue un ataque violento, prolongado y cruel contra una mujer indefensa.
Rodríguez salió libre porque es parte del grupo en el poder.
Si el agresor hubiera sido Alito Moreno, Romero o Acosta Naranjo, estaría refundido en Almoloya por feminicidio en grado de tentativa.
La Secretaría de Seguridad federal dio a conocer, en mayo pasado, la detención de los operadores de contrabando de combustible desde Texas a Nuevo León, por ferrocarril.
Ayer el país se enteró que jueces del acordeón los dejaron en libertad “por falta de pruebas”.
El gobierno, con su policía los detiene y lo presume, y con sus jueces los saca de la cárcel. Patético.
La DEA alertó que los cárteles y el gobierno mexicano son una y la misma cosa. Y aquí se defiende al gobernador de Sinaloa, acusado por EU de ser socio de narcotraficantes. “No hay pruebas”, dicen la presidenta y la líder de Morena.
¿Cómo no? Ahí están los secuestrados por el Cártel para hacer ganar a Rocha Moya.
Lo que pasa es que el gobierno no investiga a los suyos, y al que denuncia algo grave lo matan como ocurrió con el vicealmirante Rubén Guerrero Alcántar, que en paz descanse.
A ver, ¿ya saben quién mandó matar al vicealmirante?
¿Y por qué el gobierno no ha investigado quién mató al exrector Héctor Melesio Cuén?
¿Por qué no investigan quién le ordenó a la fiscal de Sinaloa hacer un montaje para hacer creer que a Cuén lo mataron en otro lugar, en un asalto?
La Fiscalía General de la República informó que Ulises Lara, Fiscal Especial en Investigación para Asuntos Relevantes, presentó su renuncia al cargo “por motivos personales”.
Otra mentira que no la cree nadie.
Igual que fue mentira la renuncia del "científico" a la dirección de Pemex para reincorporarse a la vida académica, como había acordado con la presidenta, según dijo ella.
Resulta que “el científico” no regresó a la academia, sino a un cargo menor en la Secretaría de Energía.
El gobierno, Morena y sus gobernadores son un compendio de mentiras e incompetencia brutales. Patético.
“Si no pueden, renuncien”, les diría el querido Alejandro Martí.
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