Chetumal, QRoo.- En Quintana Roo, caro le costó asistir a la final de la NBA en Nueva York al director general del Servicio de Administración Tributaria del estado (SATQroo), Héctor José Contreras Mercader.
Y no por el costo del boleto, ni por la posición en el palco, debió valer miles de billetes verdes, sino por la presión ciudadana, por la que se vio obligado a renunciar.
No era para menos, una simple foto oficial del presidente de EU, Donald Trump, en un evento de carácter mundial, resultó poderosa como para enterrar la figura de una de los hombres clave del gobierno estatal.
Y es que, en la foto, debajo del presidente Trump, sin pretenderlo, resaltó la figura del funcionario mexicano, ataviado con un jersey de uno de los equipos, ahondando la crisis de credibilidad de Morena.
La instantánea sacudió la opinión pública en torno a los excesos de los políticos guindas, como Héctor Contreras que, al final, sucumbió por la inercia política.
La renuncia difundida en el portal oficial se inclinaba en "no entorpecer el buen funcionamiento de la administración pública estatal ni dar lugar a señalamientos distractores del trabajo institucional”.
Más que una simple narrativa, pareció una responsabilidad manifiesta, sin repercusión alguna; sobre todo porque la escapada sucedió cuando en Quintana Roo todos los burócratas trabajaban.
Fue “en el ámbito estrictamente personal”, afirmó Contreras Mercader. “En congruencia con los principios que rigen el servicio público, así como con el compromiso de transparencia y rendición de cuentas de la administración estatal".
Un político congruente, cabal y honesto no hace eso, ocupar una posición tan cara y tan cercana sobre todo al presidente Trump, que ni siquiera tiene la presidenta Sheinbaum.
Qué hijo de vecino ocupa a un brazo de distancia, el palco del presidente de Estados Unidos, el hombre que trae en jaque a Morena y sus secuaces.
En su defensa, el influyente exdirector del SATQRoo argumentó haber solicitado permiso para ausentarse y pagar con recursos propios, su palabra contra la de todos, porque nunca trasparentó.
Se vio obligado por una acción natural proveniente del equipo de comunicación de la propia presidencia gringa y, no por cuenta propia, como lo prevé los principios que rigen el servicio público.
Actos de congruencia, eso dice él, pero que en la realidad son actitudes naturales de la denominada cuarta transformación; ahí están Ebrard, Noroña, Ricardo Monreal y una turba de morenistas abusivos.
“No quiero entorpecer el funcionamiento de la institución”, dijo, entonces sí estaba consciente de sus alcances, pero creyó iba pasar de incógnito, estando tan lejos, en Nueva York, y teniendo tan cerca a Trump.
Héctor José Contreras Mercader estuvo a cargo de SATqroo desde el 22 de octubre de 2022 hasta el pasado jueves 11 de junio, donde implementó una serie de medidas involucrando datos personales de los contribuyentes.
¿Se puede ocupar casi el segundo cargo en importancia real en el gobierno de Quintana Roo y acudir a un partido de basquetbol a Nueva York en el estricto ámbito personal?
¿Un mexicano común y corriente puede darse ese lujo? Qué condición en el fondo ocupa este joven originario de Chetumal, como para sentarse casi junto a uno de los hombres más odiados del orbe.
O cuánto tuvo que pagar para ocupar ese palco; digo, si es que realmente lo pudo pagar, pues cuánto gana el muchachito para darse esos lujos que ya quisiéramos todos.
El hecho asestó un golpe casi mortal a la administración estatal en temas de credibilidad, que se suma a la cancelación del proyecto Perfect Day, de Royal Caribbean, en Mahuahual.
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