...

Información para decidir con libertad

Apoya el periodismo independiente

Volverá a sonar el Órgano Monumental del Auditorio Nacional

Es el séptimo más grande del mundo y su mantenimiento incluyó una limpieza exhaustiva de los más de 16 mil tubos y la afinación de cada uno, para que vuelva a sonar el 1 de marzo

El Auditorio Nacional está listo para volver a hacer vibrar sus paredes con uno de sus grandes orgullos: el Órgano Monumental. Después de meses —y en realidad años— de mantenimiento profundo y una puesta al día tecnológica, el instrumento más imponente del recinto regresará al escenario en un concierto especial el domingo 1 de marzo de 2026, a las 12:30 horas, para mostrar una "voz" renovada y más poderosa que nunca.

La cita será encabezada por Héctor Guzmán, organista titular del Auditorio, quien tendrá el papel de solista acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la batuta del director Ludwig Carrasco. Juntos ofrecerán un programa pensado especialmente para lucir todas las posibilidades sonoras del órgano, tanto en solitario como integrado a una gran masa orquestal.

Guzmán explicó que un instrumento de estas dimensiones nunca está “terminado” del todo. “Los órganos no dejan de actualizarse. Arreglas una parte y luego tienes que volver a otra. Es un proceso que no se detiene”, comentó. No es para menos, el Órgano Monumental del Auditorio Nacional es el más grande de América Latina y, según el propio músico, el séptimo más grande del mundo.

El instrumento cuenta con cinco teclados y un pedal, así como cerca de 16 mil tubos, distribuidos a ambos lados del escenario. Esa disposición, explicó Guzmán, "no es un capricho estético, sino una necesidad física que, además, crea un efecto envolvente. Está dividido así por su tamaño; es un sonido estéreo”.

Los trabajos recientes incluyeron la sustitución de casi cinco kilómetros de cableado, una limpieza exhaustiva de los tubos y una afinación paciente y meticulosa. “Cada tubo se desmonta, se limpia, se coloca de nuevo y se afina uno por uno. Por eso estos procesos llevan meses y hasta años”, detalló el organista.

A la par del mantenimiento físico, el órgano fue modernizado con un nuevo sistema digital de control, que multiplica de forma notable sus posibilidades interpretativas. “Antes teníamos diez combinaciones generales; ahora contamos con mil. Para cualquier organista, eso cambia completamente la experiencia”, señaló Guzmán.

Para presentar esta nueva etapa del instrumento, se eligió un repertorio que dialoga entre el órgano solista y la orquesta completa. El programa incluye el Concierto para órgano y cuerdas en sol menor, de Georg Friedrich Händel; el Concierto para órgano, cuerdas y timbales, de Francis Poulenc; el Concertino para órgano y orquesta, de Miguel Bernal Jiménez; y, en la segunda parte, la imponente Sinfonía núm. 3, de Camille Saint-Saëns, una obra donde el órgano se funde con la orquesta para crear un sonido monumental. “Es música pensada para una sala grande y un órgano gigantesco”, subrayó Guzmán.

Más allá de este concierto inaugural, el objetivo de la renovación es  que el Órgano Monumental vuelva a sonar con frecuencia. “El órgano debe tocarse. Mientras más se toque, mejor”, afirmó el músico. La idea es integrarlo a distintos proyectos musicales y escénicos, además de abrir el escenario a organistas tanto mexicanos como internacionales.

El reencuentro con la renovada voz del Órgano Monumental del Auditorio Nacional será el domingo 1 de marzo de 2026, a las 12:30 horas, en el Auditorio Nacional. Una invitación a escuchar, sentir y dejarse envolver por uno de los instrumentos más impresionantes del mundo.