Artículo 19 ha documentado las agresiones en contra de estos colectivos de búsqueda que asumen una labor que debería ser gubernamental
Artículo 19 ha documentado las agresiones en contra de estos colectivos de búsqueda que asumen una labor que debería ser gubernamental

Escarbar la tierra con uñas y pala para desenterrar a víctimas del crimen organizado se ha convertido en una actividad de alto riesgo para madres, padres y voluntarios en México, donde al menos 38 personas activistas han sido asesinadas o desparecidas, 14 de ellas en lo que va del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Artículo 19 Oficina para México y Centroamérica ha documentado estas agresiones en contra de integrantes de colectivos de búsqueda que han asumido una labor que debería ser gubernamental.
El reciente asesinato de Rubí Patricia Gómez Tagle, madre buscadora de Édgar Daniel -joven desaparecido en 2025 en Mazatlán-, justo cuando Sheinbaum hacía gira de trabajo por Sinaloa, se suma a las 38 agresiones letales que se han cometido entre 2010 y 2026.
Rubí Patricia era parte del colectivo de Corazones Unidos por una Misma Causa. El 14 de octubre de 2025 se registró la desaparición de María de los Ángeles Valenzuela, buscadora del mismo colectivo, quien trataba de hallar a su padre Manuel Valenzuela Osuna, visto por última vez el 15 de noviembre de 2024 en Mazatlán, y a su primo Mario Cristóbal Valenzuela Méndez, cuyo rastro se perdió el 12 de febrero de 2025.
Durante el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Artículo 19 ha documentado 14 agresiones letales en contra de buscadoras, de las cuales seis corresponden a desapariciones y ocho a homicidios.
En el informe Cuerpos Bajo el Resguardo del Estado y una reciente actualización de los reportes, la organización revela el enorme peligro que corren las personas buscadoras en el país. De los 38 casos documentados entre 2010 y 2026, 31 corresponden a homicidios y siete a desapariciones.
El 2025 se ha tornado el año más mortal para las buscadoras, con nueve casos documentados: siete asesinatos y dos desapariciones, seguido de 2022 con siete y 2024 con seis.
El viernes pasado, periodistas preguntaron sobre el asesinato de Rubí Patricia a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien respondió que el caso “se estaba investigando”.
Al respecto, Artículo 19 señaló que es preocupante que los hechos ocurrieron durante la visita oficial a Sinaloa de Sheinbaum y de Martha Lidia Pérez, titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB).
“El asesinato de Rubí Patricia no constituye un hecho aislado: se inscribe en un patrón de violencia contra las personas buscadoras en México, quienes enfrentan amenazas, desapariciones, asesinatos y demás agresiones físicas en un contexto de impunidad estructural”
Hallar a un sinnúmero de personas de las que se dejó de tener rastro corresponde por ley al Estado mexicano, que, sin embargo, ha relegado esta peligrosa labor en manos de las familias de las víctimas y de activistas que corren peligro ante la inacción gubernamental, dice Ceci Flores, madre buscadora, a La Aurora de México.
Flores y María Isabel Cruz Bernal, fundadora del colectivo Sabuesos Guerreras, han atestiguado de primera mano el acoso no solo de la delincuencia por su labor, sino de las mismas autoridades.

Ceci Flores está siempre en campo. Al dolor por la desaparición de su hijo, ha tenido que soportar una andanada de ataques desde el poder, particularmente durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, quien siempre se negó a recibirla.
“Nadie debería ser ejecutada por investigar a su desaparecido, el caso de Rubí Patricia está en manos de la fiscalía del estado, pero ya no puede haber más impunidad, no más madres asesinadas, lo que le sucedió a ella y a otras buscadoras es muy lamentable”.
Sostuvo que también es un crimen “tratar de amedrentarnos, nos empieza a dar más miedo, lo que quieren los grupos criminales, y las autoridades con su silencio, con el hecho de no condenar los homicidios y desapariciones, es que menos personas salgamos a buscar”.
La activista reiteró el llamado a la presidenta Sheinbaum para que atienda realmente el trágico caso de los desaparecidos en México. “Cada vez que hay una madre ejecutada, las madres entran en pánico y no salen a buscar, es muy lamentable que dada día tengamos más desaparecidos y menos madres buscadoras, porque el miedo nos está matando y los asesinos nos están ejecutando”.
María Isabel Cruz Bernal, quien ha destacado por la búsqueda de víctimas en Sinaloa, a pesar de la guerra entre “Chapitos” y “Mayitos”, comentó a que el asesinato de Rubí Patricia “no es solo una tragedia individual; es un desafío directo al Estado y una bofetada a la seguridad nacional”.
“Esta tragedia marca un punto de no retorno en la exigencia de justicia. El asesinato de una madre buscadora durante una gira presidencial es un mensaje de impunidad absoluta por parte de los perpetradores, confirma el discurso de abrazos o protección a la delincuencia y nos deja solas, en un escenario donde también nos ha abandonado la Comisión Nacional de Búsqueda”.
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