Donald Trump afirmó que “Cuba es la siguiente” tras destacar acciones de EE.UU. en Irán y Venezuela, lo que eleva la tensión geopolítica en la región.
Donald Trump afirmó que “Cuba es la siguiente” tras destacar acciones de EE.UU. en Irán y Venezuela, lo que eleva la tensión geopolítica en la región.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “Cuba es la siguiente”, en referencia a posibles acciones tras las operaciones impulsadas por Washington en Irán y Venezuela.
El señalamiento ocurrió durante un discurso en Miami, donde el mandatario destacó los avances militares y estratégicos de su administración en distintos frentes internacionales. Sin embargo, la mención sobre Cuba generó especial atención por el contexto geopolítico actual y la falta de detalles sobre una eventual acción concreta.
De acuerdo con declaraciones del propio Trump, el gobierno estadounidense considera que la situación en la isla caribeña se encuentra en "un punto crítico", tanto en lo económico como en lo político.
Aunque el mandatario no precisó una estrategia específica hacia Cuba, sí dejó abierta la posibilidad de distintas rutas de acción, incluyendo presiones políticas, económicas o incluso el uso de fuerza.
En este sentido, Trump sugirió que en ocasiones “es necesario usar el poder militar”, aunque evitó confirmar una intervención directa.
El posicionamiento se suma a declaraciones previas del propio presidente, quien ha señalado que la isla “podría colapsar pronto” debido a su dependencia energética y al debilitamiento de sus aliados estratégicos.
La administración de Donald Trump ha intensificado su presencia en Medio Oriente, particularmente en el conflicto con Irán, donde ha desplegado fuerzas militares y promovido condiciones para un acuerdo bajo presión internacional.
En paralelo, Washington ha intervenido de manera decisiva en Venezuela, lo que derivó en la caída del gobierno de Nicolás Maduro a inicios de 2026, modificando el equilibrio político en la región.
Este nuevo escenario ha impactado directamente a Cuba, históricamente dependiente del suministro energético venezolano. La interrupción de ese flujo ha profundizado la crisis interna, incluyendo fallas en el sistema eléctrico y escasez de recursos básicos.
Mientras tanto, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció que existen contactos con Estados Unidos para evitar una escalada mayor de conflicto, aunque mantiene una postura crítica frente a lo que considera presiones externas.
Desde el gobierno cubano, funcionarios han señalado que las dificultades económicas responden en gran medida al embargo y a las restricciones comerciales impuestas por Washington, mientras que la Casa Blanca atribuye la crisis al modelo económico de la isla.
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