El acuerdo no parte de cero, desde 1951 hay un pacto firmado tras la Segunda Guerra Mundial que permite a EU establecer sus bases militares en la isla
El acuerdo no parte de cero, desde 1951 hay un pacto firmado tras la Segunda Guerra Mundial que permite a EU establecer sus bases militares en la isla

En un giro inesperado durante el Foro Económico Mundial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles haber alcanzado un "marco de acuerdo futuro" sobre Groenlandia y la región del Ártico tras una reunión privada con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte.
El anuncio, realizado a través de su plataforma Truth Social, no solo desactiva temporalmente una inminente guerra comercial con sus aliados europeos, sino que busca profundizar la presencia militar estadounidense en una zona que Washington considera vital para su estrategia global.
Suspensión de aranceles: Trump confirmó que no impondrá los aranceles del 10% programados para el 1 de febrero contra ocho naciones europeas (incluyendo a Dinamarca, Francia, Alemania y el Reino Unido).
El "Escudo Dorado": El mandatario reveló que el acuerdo incluye conversaciones sobre el "Golden Dome" (Escudo Dorado), un sistema de defensa antimisiles que se ubicaría estratégicamente en territorio groenlandés.
Equipo negociador: Las conversaciones serán lideradas por el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff.
La ambición de Trump no parte de cero. El marco legal que ha permitido la presencia de EU en la isla es el Tratado de Defensa de Groenlandia de 1951, firmado entre Washington y Copenhague en plena Guerra Fría.
Este pacto histórico otorgó a Estados Unidos derechos casi ilimitados para establecer y operar bases militares en la isla, destacando la Base Aérea de Thule (hoy Base Espacial Pituffik).
Bajo este acuerdo, Estados Unidos ha mantenido durante décadas radares de alerta temprana esenciales para detectar misiles balísticos intercontinentales. El nuevo anuncio de Trump busca expandir estas facultades para dar cabida a tecnologías del siglo XXI, como el mencionado "Escudo Dorado".
A diferencia de sus predecesores, Trump ha vinculado la seguridad militar con la soberanía territorial y la presión económica. A pesar de que Dinamarca y el gobierno autónomo de Groenlandia han reiterado que la isla "no está en venta", el mandatario estadounidense insiste en que el control total es imperativo frente al avance de Rusia y China en las rutas polares.
"Solo pido un trozo de hielo... es una petición pequeña comparado con todo lo que les hemos dado durante décadas", declaró Trump en Davos, aludiendo a que el gasto de defensa estadounidense justifica una renegociación de los términos de 1951 hacia una soberanía compartida o total.
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