Algo pasó en las 24 horas transcurridas entre que Donald Trump amenazó con usar “la fuerza imparable” si decidiera tomar Groenlandia, y su promesa hecha en Davos de no utilizar la fuerza y eliminar la imposición de aranceles a los europeos. Se echó para atrás. Retiró las amenazas (ni tan) veladas y renunció públicamente al uso de la fuerza militar. También se echó para atrás con los aranceles a ocho países europeos en represalia por obstaculizar su adquisición de Groenlandia. …
