24 horas. Sólo cuando Marx Arriaga escaló su beligerancia hasta la presidenta Sheinbaum, exaltando hasta el delirio la figura del expresidente López Obrador, llegó la orden de cesar a este desquiciado funcionario de cuarto nivel de la SEP. En cambio, para que la presidenta prometiera no cambiar los contenidos antipedagógicos de los libros de texto y para que la Secretaría de Educación matizara un acierto de 24 horas de vida, bastó que Arriaga anunciara su desacato a la orden de …
