No es un libramiento.
No es una obra de servicio público.
No es legal.
No es un secreto, no es una teoría: es la realidad. Está a simple vista de todos y está sucediendo porque la impunidad es el vehículo del crecimiento al que la demagogia y la especulación llaman con estruendo "desarrollo".
No es progreso.
Es la devastación promovida por Tren Maya, SA de CV, extorsionando a las autoridades ambientales actuales con compromisos hechos por sus predecesores; compromisos hechos sin atribuciones legales, traicionando sus funciones fundamentales, serviles a plataformas políticas y a la explotación inmobiliaria.
El ecocidio con solicitud de exención se desarrolla en un sistema kárstico con presencia de selva primaria, caracterizado por su alta fragilidad ambiental, donde este tipo de infraestructura debió restringirse o evaluarse bajo criterios estrictos, lo cual no ocurrió.
El proyecto no constituye un impacto aislado, sino que se suma a la fragmentación y presión ambiental derivadas de infraestructura regional como el Tren Maya, generando efectos acumulativos y sinérgicos sobre la biodiversidad y el sistema ambiental. La carretera planeada no corresponde a una simple mejora de un camino existente, sino a la apertura de un nuevo trazo con ensanchamiento del derecho de vía y desmonte de aproximadamente 21 hectáreas de vegetación forestal primaria. Esto genera impactos ambientales significativos incompatibles con una intervención de bajo impacto, ya que se ha realizado la remoción masiva de vegetación correspondiente a selvas primarias (incluyendo selva mediana subperennifolia y subcaducifolia), con la afectación de más de 127 mil individuos arbóreos, lo cual excede cualquier criterio de mínima intervención.
La apertura del camino genera fragmentación del hábitat y un efecto barrera para la fauna silvestre, interrumpiendo corredores biológicos y afectando procesos de movilidad, dispersión y reproducción de múltiples especies enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, comprometiendo su conservación y aumentando su vulnerabilidad. Constituye, además, un cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin que se haya acreditado la autorización correspondiente.
La eliminación de la cobertura vegetal ha provocado la pérdida estimada de aproximadamente 3 mil 780 m³ de suelo orgánico en suelos tipo leptosol, altamente frágiles, generando erosión y degradación irreversible. La remoción de la vegetación y del horizonte orgánico ha alterado la infiltración natural, incrementado la escorrentía y favorecido la entrada de sedimentos al sistema subterráneo. Asimismo, la exposición del basamento calizo acelera los procesos de karstificación, aumentando el riesgo de colapsos y favoreciendo la contaminación del acuífero, incluyendo la posible mezcla con el acuitardo salino.
El sistema de cuevas inundadas de la Península de Yucatán
Particularmente la zona de Sac Actun y el cenote Hoyo Negro representan uno de los acervos arqueológicos y paleontológicos más significativos del mundo. Según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), este complejo subterráneo no es solo una maravilla geológica, sino un "túnel del tiempo" que ha preservado intacta la historia del Pleistoceno Tardío y la presencia humana temprana en el continente americano.
El Gigante Subterráneo: Sistema Sac Actun
El sistema de cuevas inundadas más grande del planeta crece con cada exploración de valientes buzos de cuevas que llevan el horizonte humano más allá en cada buceo. Sac Actun funciona como un inmenso contenedor de contextos arqueológicos sumergidos. Las investigaciones registradas por la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH han documentado más de 200 sitios con restos que van desde cerámica maya y altares dedicados al comercio de sal, hasta restos de fauna extinta. La importancia de esta zona radica en su excepcional estado de conservación; al haber quedado inundadas hace miles de años tras el último periodo glaciar, las piezas y esqueletos se han mantenido libres de la erosión atmosférica y el saqueo humano durante milenios.
Un ejemplo mayúsculo: Hoyo Negro
Dentro de este vasto sistema se encontró una cámara subacuática de dimensiones masivas que ha transformado la comprensión de la prehistoria en América. El hallazgo más emblemático es el de Naia, el esqueleto de una joven que vivió hace aproximadamente 13 mil años. El análisis de Naia ha sido fundamental para establecer vínculos genéticos directos entre los primeros pobladores del estrecho de Bering y los grupos indígenas contemporáneos, resolviendo debates históricos sobre el origen de los americanos.
Junto a Naia, el INAH y equipos internacionales han recuperado restos de al menos 26 especies de fauna del Pleistoceno, incluyendo:
Gomfoterios (parientes lejanos de los elefantes).
Tigres dientes de sable.
Perezosos gigantes de dimensiones hasta ahora desconocidas.
Osos de cara corta.
La relevancia de estos sitios trasciende lo académico; son archivos biológicos y culturales que ofrecen datos críticos sobre los cambios climáticos del pasado. El INAH subraya que la zona de Sac Actun es un patrimonio cultural sumergido que debe ser protegido bajo estándares internacionales (como la Convención de la UNESCO de 2001), ya que cualquier alteración en el flujo del agua o el desarrollo de infraestructura en la superficie pone en riesgo la estabilidad de estas cámaras y la integridad de los restos que aún permanecen sin explorar.
No sabemos todo lo que ya perdimos por la voracidad ignorante de hoteleros, desarrollos inmobiliarios y pseudomagnas obras irresponsables, inmorales e ilegales. Pero sabemos con certeza que aún hay mucho que explorar. Recientemente, un fósil humano con una probable antigüedad de 8 mil años fue localizado y, finalmente, recuperado por arqueólogos subacuáticos mexicanos dentro del Sistema Sac Actun. El hallazgo de esa osamenta se suma a otros 10 restos fósiles considerados por el INAH de alta relevancia. Estas osamentas corresponden a: la mujer de Naharón (el más antiguo), el abuelo de Muknal, Chan Hol 1, la adolescente Naia y la Señora de las Palmas, además de Chan Hol 2, El Pit 1, Ixchel, El Pit 2 y el Hombre del Templo, todos con una antigüedad que va de los 8 mil a los 13 mil 721 años.
Advertencias de la ciencia
Platón hubiese dudado de sí mismo cuando dijo que "nadie hace el mal voluntariamente, lo hace por ignorancia del bien". Aquí se hace con artero conocimiento de lo que se destruye. Y si no te importa el patrimonio humano ni la biodiversidad biológica de la poca selva que nos queda, y necesitas que el "tren del desarrollo" te pase por encima para reaccionar, te explico: esta carretera que promueve la explotación urbana sobre el acuífero es una bomba entre la falla de Holbox y Tulum, aumentando la crisis hidrológica que ya experimenta la ciudad.
Esto no tiene nada que ver con una figura política, ni pasada, ni presente, ni futura; no es un complot de un artista, ni un influencer en busca de vistas. Estas son las advertencias de la ciencia que deberían ser escuchadas por encima de discursos, los aplausos de esbirros y las promesas de retorno de inversión de un puñado de mercenarios.
Tulum debería estar en alerta roja y en contra de esta carretera enardecidamente porque en Tulum, y prácticamente en toda la península, no existen ríos superficiales. El 100% del agua potable proviene del acuífero kárstico. La falla de Holbox es un sistema de fracturas que actúa como el principal conductor de agua dulce. Esta falla dirige las corrientes subterráneas hacia el Caribe. En el área de Tulum, la fracturación del suelo permite que el agua de lluvia se infiltre rápidamente, alimentando sistemas como Sac Actun y Dos Ojos.
El agua potable flota literalmente sobre una capa de agua salada. Esta "lente" es extremadamente delgada en las zonas cercanas a la costa, lo que la hace muy vulnerable. Imagina la calidad del agua que llegaría a la ciudad si ponen más y más baños, albercas y basureros sobre estos ríos subterráneos. Cuando alguien defienda enfáticamente el crecimiento inmobiliario, di con calma: “Intrusión salina”, y dale de beber un vaso de agua salada. Si insiste, cámbiale el vaso por uno con agua de fosa séptica y, mientras te aseguras que lo beba, explícale que debido a la porosidad del suelo, los vertidos de aguas residuales llegan al acuífero en cuestión de horas.
Cualquier obra de infraestructura masiva que atraviese la zona de la falla corre el riesgo de colapsar galerías subterráneas o desviar los flujos naturales que mantienen vivos los manglares de Tulum y la Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an.
Un llamado a la acción
Por eso te pedimos que alces la voz, que hagas tu denuncia. Esto nos afecta a todos como humanos, pero sobre todo si vives y quieres seguir viviendo en Quintana Roo. Demanda junto con nosotros que se detenga este derroche espectacular de recursos a manos de la Sedena (¿o quién crees que pagó la tala ilegal, el relleno de sascab y pagaría toda la obra?).
El proceso legal está en marcha. Súmate y demanda de forma irrevocable que:
se suspendan las obras, en virtud de que existe un riesgo inminente de daño ambiental (LGEEPA, art. 170).
Se inicie procedimiento administrativo sancionador, dado que los hechos constituyen infracciones a la legislación ambiental (LGEEPA, art. 171).
Se impongan las sanciones económicas máximas y se ordene la reparación integral del daño ambiental.
Se ordene la restauración del sitio y la implementación de medidas de compensación ambiental. Al no existir una MIA (Manifestación de Impacto Ambiental), se omitió el análisis de vulnerabilidad, violando el principio precautorio.
Se consideren los impactos acumulativos y sinérgicos en la evaluación del daño, conforme al reglamento de la LGEEPA (art. 11).
Caminar por la selva se ha convertido en un ritual fúnebre; la devastación se extiende con colorida publicidad, auspiciada por la cobardía, la desidia y la codicia. Uno va entendiendo la desesperación que combustiona las revoluciones. Mientras camino entre los árboles talados documentando fotográficamente estos daños, entiendo que no es una revolución volátil lo que necesitamos. La salvación, el aprendizaje es un proceso lento y vulnerable, casi pareciera que el azar tendrá más que ver en nuestra supervivencia, que nuestra propia capacidad de reconocernos como uno solo, como nuestro mayor enemigo, y por ello, como los únicos que podemos hacer algo para modificar el destino que augura el punto al que hemos llegado. Voltea a tu alrededor, ¿estás contento con lo que te rodea? Enfócate en lo que sí y por favor ayúdanos a protegerlo de lo que lo amenaza. El proceso legal está en marcha, las autoridades federales y estatales, enteradas. ¿Cómo quieres sumarte a defender uno de los lugares mas extraordinarios del mundo?
Por cierto, Tulum sí necesita un libramiento debido a su pésima planeación Urbana, por eso propusimos una alternativa viable, que aprovecha zonas ya impactadas y colaboraba en definir un alto a la expansión caótica de la ciudad, pero el caos en la selva genera más dividendos a los especuladores, que un servicio público que solo genere progreso íntegro.
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