Hay fuerte jaloneo entre el gobierno y sus aliados –Verde y PT–, los cuales se oponen a la disminución de recursos a los partidos políticos
Hay fuerte jaloneo entre el gobierno y sus aliados –Verde y PT–, los cuales se oponen a la disminución de recursos a los partidos políticos

Las discrepancias por la iniciativa de reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum enviará este lunes a la Cámara de Diputados han representado un fuerte jaloneo entre el gobierno y sus aliados –Verde y PT–, los cuales se oponen a la disminución de recursos a los partidos políticos.
El senador del Verde, Luis Armando Melgar es uno de los principales detractores de la reforma electoral, porque, dijo, representa "un retroceso electoral". Adelantó que votará en contra, lo mismo que al menos otros siete senadores de ese partido.
Por su parte, el PT también sostuvo que no acompañarán ninguna regresión que atente contra el cambio democrático del país.
En tanto, el presidente del PRI, Alejandro Moreno, sostuvo que el gobierno y su partido pretenden desmantelar la democracia y la propuesta de reforma es un golpe de Estado a las bases fundamentales de la democracia del país.
La intención de la reforma presidencial agregó el también senador, es asegurar que el partido en el poder continúe gobernando, no a través del voto popular, sino de la manipulación del sistema electoral.
Ricardo Anaya, coordinador del PAN en el Senado de la República, señaló que después de la transición democrática del año 2000, en 2018 se inició con otra transición, pero en sentido contrario.
Con la reforma electoral que propone el gobierno, apuntó, se regresaría a un régimen de corte autoritario.
Durante la presentación del libro “El Poder Desmedido”, de Fernando Rodríguez Doval, el senador dijo que la disminución de recursos a los partidos políticos es solo una cortina de humo, porque saben que no va a pasar debido a que sus partidos aliados se niegan a apoyar esa parte de la iniciativa.
"Lo que realmente busca el gobierno es la instauración de un régimen de corte autoritario, controlando al Instituto Nacional Electoral (INE) y quitándole recursos para dejar tullido al árbitro electoral", y que sea mucho más difícil que haya una vigilancia objetiva de las elecciones.
Asimismo, el coordinador de los diputados blanquiazules, Elías Lixa, insistió en que su partido no acompañará ninguna reforma que no sancione con el retiro del registro a los partidos que reciban dinero del crimen organizado.
En el caso del Partido Verde, hay divisiones al interior de sus bancadas en San Lázaro y en el Senado de la República, pues hay quienes están por aprobar sin cambios la iniciativa y otra parte de legisladores se oponen a una parte de la propuesta presidencial.
La presidenta Sheinbaum ha insistido en que quienes voten en contra serán señalados por la gente, porque es una iniciativa que responde a una demanda ciudadana para reducir el costo de las elecciones. Negó que su propuesta signifique un retroceso democrático.
La negociación entre los partidos políticos en San Lázaro parece cerrada, toda vez que la mandataria mexicana advirtió que no entrará en negociaciones para mantener las listas de plurinominales tal como están ahora, porque, dijo, es una exigencia ciudadana que quienes aspiren a ser legisladores busquen el voto popular.
Y si bien el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, descartó un proceso fast track para discutir la iniciativa presidencial, también señaló que no habrá negociación en los puntos fundamentales de la propuesta como las listas de plurinominales.
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