El presidente aclaró que Estados Unidos va a gobernar Venezuela "hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata"
El presidente aclaró que Estados Unidos va a gobernar Venezuela "hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata"

El presidente de Estados Unidos enfatizó: "Se acabó la dictadura de Nicolás Maduro , la gente en Venezuela ya es libre".
En una histórica comparecencia desde su residencia en Mar-A-Lago, el presidente de Estados Unidos confirmó este sábado 3 de enero la caída de Nicolás Maduro y el inicio de una administración transitoria dirigida por Washington en territorio venezolano.
"El régimen de Maduro ya no es el gobierno de Venezuela; era un cartel narcoterrorista que ha llegado a su fin", sentenció el mandatario ante la prensa, subrayando que la captura del líder venezolano se produjo tras una operación quirúrgica de gran escala.
Trump celebró el operativo realizado por sus Fuerzas Armadas en territorio venezolano. "Fue un asalto espectacular para llevar al a justicia al dictador Nicolás Maduro. Un despliegue espectacular del Ejercuto de Estados Unidos, que quedará marcaro en la historia".
Además, el republicano advirtió que, de ser necesario, el Ejército estadounidense está "listo" para lanzar un segundo ataque "mucho mayor" contra Venezuela.
Durante su intervención, Trump fue enfático al justificar el uso de la fuerza y la toma de control de los recursos estratégicos del país sudamericano. "Ese país tiene todo ese petróleo y está justo en nuestra puerta trasera. Deberíamos habernos quedado con ese petróleo hace tiempo, y ahora nos aseguraremos de que así sea para reconstruir lo que ellos destruyeron", afirmó.
Con ello retomó una postura de control sobre los recursos energéticos que ya había sugerido en años anteriores. Al ser cuestionado sobre la legalidad internacional de la intervención, el presidente reiteró que "todas las opciones siempre estuvieron sobre la mesa, especialmente las más fuertes, y ya han visto a qué me refería con 'fuertes'".
También aclaró que Estados Unidos va a gobernar Venezuela "hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata".
La conferencia de prensa también sirvió como plataforma para lanzar una severa advertencia a otros gobiernos del hemisferio. El presidente invocó formalmente lo que su administración denomina el "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe, estipulando que el Hemisferio Occidental debe ser controlado por los Estados Unidos de manera "política, económica, comercial y militar".
"El mensaje es claro para cualquier otro dictador o gobierno que decida colaborar con narco-terroristas o permitir que potencias extranjeras hostiles se instalen en nuestra zona: enfrentarán el mismo destino", advirtió Trump en una clara alusión a líderes regionales que han mantenido vínculos con el eje de Caracas.
Según la nueva Estrategia de Seguridad Nacional 2025-2026, Washington no dudará en ejecutar "despliegues selectivos" para derrotar carteles y asegurar fronteras, utilizando la fuerza letal si es necesario para reemplazar las estrategias de aplicación de la ley que considera fracasadas.
Mientras en Caracas se inicia el despliegue de equipos técnicos estadounidenses para gestionar los servicios básicos y la seguridad, el anuncio ha generado una onda de choque en las capitales latinoamericanas. Analistas advierten que esta asunción del mando directo, aunque presentada como una "restauración democrática", desafía los principios de soberanía y no intervención consagrados en el Artículo 2(7) de la Carta de las Naciones Unidas.
La "Operación Southern Spear" (Lanza del Sur) se consolida así como una campaña contra el narcotráfico, además como una herramienta de cambio de régimen que, en palabras del propio Trump, busca "asegurar que el hemisferio sea libre y esté bajo la protección de la única potencia que garantiza su prosperidad".