La presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos busca reducir las violaciones a derechos humanos y, con ello, hacer cada vez menos necesarias la emisión de recomendaciones
La presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos busca reducir las violaciones a derechos humanos y, con ello, hacer cada vez menos necesarias la emisión de recomendaciones

La función histórica de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha sido atender quejas y emitir recomendaciones frente a violaciones a derechos humanos cometidas por autoridades, dentro de un modelo no jurisdiccional y sin carácter vinculante. Ese esquema fue cuestionado por su presidenta, Rosario Piedra Ibarra, al presentar el Informe Anual 2025 en el marco de la última sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, donde sostuvo que este nuevo enfoque busca modificar la lógica histórica bajo la cual el desempeño del organismo se medía por el número de quejas atendidas o recomendaciones emitidas.
La titular de la Comisión se pronunció por reducir estos instrumentos como resultado de un descenso de hechos violatorios por parte del Estado, y afirmó que el objetivo institucional de largo plazo es que las violaciones a derechos humanos se reduzcan hasta un punto en el que la intervención de organismos como la propia Comisión resulte cada vez menos necesaria.
Piedra Ibarra afirmó que el Estado mexicano ya no incurre de manera sistemática en violaciones a derechos humanos y que la CNDH debe concentrarse en tareas preventivas para evitar que estas ocurran. Durante la ronda de intervenciones, la diputada del PRI Anabel Ávalos Zempoalteca cuestionó a la presidenta del organismo sobre las tragedias relacionadas con el Tren Interoceánico y preguntó si la Comisión investiga el caso de Teuchitlán, además de exigir que la CNDH “defienda al pueblo y no al gobierno”. En la misma sesión, el senador de Movimiento Ciudadano Luis Donaldo Colosio Riojas intervino para cuestionar el rumbo del modelo de defensa de derechos humanos planteado en el informe y la pertinencia de reducir el papel tradicional del organismo.
En su intervención final, la presidenta de la CNDH rechazó las críticas formuladas por legisladores y sostuvo firmemente que “antes había violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno, ahora no”. Afirmó que los datos contenidos en el informe acreditan la imparcialidad de su gestión y lanzó un reproche directo al señalar: “vergüenza les debería dar” formular ese tipo de críticas, antes de exhortar a diputadas y diputados a leer de manera íntegra su Informe Anual 2025.
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