Corte de apelaciones revierte bloqueo judicial y permite al gobierno acelerar expulsiones de migrantes sin audiencia ante un juez; organizaciones civiles alertan riesgos para el debido proceso
Corte de apelaciones revierte bloqueo judicial y permite al gobierno acelerar expulsiones de migrantes sin audiencia ante un juez; organizaciones civiles alertan riesgos para el debido proceso

La estrategia migratoria del presidente Donald Trump obtuvo este martes una victoria clave en los tribunales luego de que una corte federal de apelaciones autorizó la reanudación de las deportaciones aceleradas de migrantes en todo el territorio estadounidense, una medida considerada fundamental para su política de endurecimiento migratorio y expulsiones masivas.
Por mayoría de votos, un panel de tres magistrados del Tribunal Federal de Apelaciones para el Circuito del Distrito de Columbia dejó sin efecto la suspensión temporal que impedía al gobierno ampliar el uso de la llamada "expulsión acelerada", mecanismo que permite deportar a personas migrantes sin que comparezcan previamente ante un juez de inmigración.
La resolución representa un importante respaldo judicial para la Casa Blanca en momentos en que la administración Trump busca acelerar los procesos de remoción de extranjeros indocumentados y ampliar las facultades de las autoridades migratorias más allá de las zonas fronterizas.
Dos de los tres jueces que integraron la mayoría fueron designados por Trump durante su primer mandato, mientras que el voto disidente correspondió a un magistrado nombrado por el expresidente Barack Obama.
En la opinión mayoritaria, el juez Justin R. Walker sostuvo que los demandantes no lograron demostrar que el procedimiento de expulsión acelerada prive a los migrantes de las garantías mínimas de notificación o de una oportunidad para presentar su caso.
La decisión revierte el criterio de una instancia inferior que había considerado necesario suspender temporalmente la aplicación ampliada del programa mientras se analizaba su legalidad.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes reaccionaron de inmediato y advirtieron que el fallo podría aumentar el riesgo de deportaciones erróneas y limitar las posibilidades de defensa de miles de personas.
"La presión del gobierno de Trump para realizar deportaciones por la vía rápida someterá a las personas a un sistema injusto y propenso a errores", afirmó Anand Balakrishnan, abogado principal del Proyecto de Derechos de los Migrantes de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU).
El litigio se ha convertido en uno de los principales frentes judiciales de la política migratoria de Trump. Para los grupos demandantes, la ampliación de las expulsiones aceleradas vulnera garantías básicas de debido proceso; para la administración republicana, se trata de una herramienta indispensable para agilizar la aplicación de las leyes migratorias y responder al aumento de la migración irregular.
La figura de la expulsión acelerada ha sido utilizada históricamente para migrantes detenidos en la frontera o poco tiempo después de ingresar al país. Sin embargo, bajo la nueva interpretación respaldada por el tribunal, el mecanismo podrá aplicarse de manera más amplia dentro del territorio estadounidense, fortaleciendo la capacidad del gobierno para ejecutar deportaciones en plazos mucho más cortos.
La resolución no pone fin al litigio, pero sí permite que la administración Trump continúe aplicando la medida mientras el caso sigue su curso en los tribunales.
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